martes, 30 de diciembre de 2008

La Deliberada Confusión

Desde una visión meramente personal, trataré de abordar aquí una cuestión que suele confundir a más de uno, que es la referida a las aparentes coincidencias entre los pensamientos de izquierda y los nazis respecto de Israel.

El único modo de confundir la posición de las izquierdas con la de los nazis es tomar a los judíos como si fueran sinónimo de sionistas israelíes. Como si todos los judíos vivieran en Israel, y todos los judíos que viven en Israel o en cualquier parte estuvieran de acuerdo con las barbaridades que este estado comete en su nombre.

Entiendo que esta aparente confusión es deliberada, y para nada casual. Porque le resulta funcional a las políticas del Estado de Israel. Porque la homologación de judío con sionismo israelí le permite al gobierno de Israel –sionista por naturaleza- escudarse detrás del Holocausto judío, y llevar delante de este modo su política de exterminio étnico mediante el terrorismo de estado sin que nadie abra la boca, por miedo a que lo tilden de nazi.

Pero no sólo la distinción entre judío y sionismo israelí es la que separa las posiciones de las izquierdas con las del nazismo. Hay una segunda capa de razones que las torna directamente opuestas. Y que están ligadas a las políticas racistas que lleva adelante el gobierno de Israel.

En efecto, qué diferencia los ghettos creados por Israel en Gaza y Cisjordania de los bantustanes de la Sudáfrica de Werwoerd? Recuerdan a esos “países” dentro de la Sudáfrica del apartheid? Transkei, Bophuthatswana, Venda, Ciskei…? O las diferencias con el ghetto de Varsovia creado por los nazis? Qué los diferencia? El tamaño?

Estará equivocado Saramago cuando afirma concienzudamente que Gaza es un Auschwitz a cielo abierto? Y si lo está, porqué? Si en vez de Auschwitz hubiera dicho “Crimen contra la Humanidad”, qué cambiaría? Están equivocados también la ONU, el Vaticano, Finkelstein, Petrás, Chomsky, Barenboim, los judíos ultraortodoxos de la Neturei Karta, Bene Yoel, Brisk, True Torah Jews Against Zionism, Krasna, Kretcheniff, Malochim, Munkach, Nitra, Pupa, Skullene, Slonim (Weinberg), Toldoth Aharon, Toldoth Avrohom Yitzchok, Tosh, los de la izquierda de la Int'l Jewish Anti-Zionist Network, los de Jewish Voice for Peace, Brit Tzedek V'Shalom, Jews not Zionists, los objetores de conciencia refuseniks y shministims, los pacifistas de Binkom, Gisha, Hamoked, Yesh Din, PHR, ACRI, Gush Shalom, B'Tselem, Schiffrin, Gideon Levy, Richard Goldstone , Marshall Meyer, Uri Averny y tantos otros judíos que ven lo mismo que otros se niegan a ver?

Cortito: No al ghetto de Varsovia pero sí al ghetto de Gaza? Algo no va.

En efecto, estas políticas racistas son las que ponen al Estado de Israel en la misma vereda del nazismo, y por ende, en la vereda opuesta a las posiciones sostenidas habitualmente desde las izquierdas.

Las Naciones Unidas se equivocaron –por utilizar un término suave- en 1948 al pretender hacer coincidir el mapa geográfico con el mapa étnico, bajo el principio de “Dos Pueblos, Dos Estados”. Y esta equivocación fue llevada a nivel de política de estado por parte del Gobierno Israelí. Hace 60 años que los resultados de esta política están a la vista. Cuántos años más son necesarios para admitir el error? Cuántos muertos más son necesarios para que alguien diga “Esto fue un error”, “Esto no funcionó como pensábamos”?

La Europa culpógena de sus campos de exterminio no encontró mejor idea que expiar sus culpas asignandole forma de mapa a la reparación de su insensibilidad. Pero ese mapa no lo trazó sobre Baviera, Rutenia o en los Sudetes. Lo trazó sobre el territorio del pueblo palestino. Lo hizo sobre Palestina, basado en supuestos derechos escritos sobre papiros polvorientos de más de 2000 años de antigüedad.

Creo que nunca terminaré de entender porqué los hijos y nietos de los masacrados en Auschwitz, Treblinka, Sobibor, Jasenovac y tantos otros campos de exterminio hacen con los palestinos lo mismo que los nazis hicieron con sus padres y abuelos. Nunca.

Nota: No se agregan fotos a este post para no entrar en el amarillismo que tanto criticamos. Naturalmente que las hay, son muchas y de un dramatismo aterrador.

Publicado simultáneamente en Patrulla Perdida

viernes, 19 de diciembre de 2008

Este sapo no está Rico/2

Seguro recuerdan cuando allá por marzo-abril de este año, un grupo de personas comenzamos a armar redes para encontrarnos en medio de la destituyente garca. Según los medios del stablishment, nosotros no existíamos. Aún cuando debiéramos de haber sido cerca de la mitad del padrón, no existíamos. Nos ninguneaban. O te ponías la escarapela, o eras el antipueblo, la antipatria. Se acuerdan de los tacheros-banderita? Bueno, había que salir a bancar un proyecto en ese clima.

Y así se constituyeron diversos grupos. Hicieron la punta los intelectuales y artistas de Carta Abierta, le seguimos con Prensa Canalla y otros. Esa primera Carta Abierta, que muchos de nosotros firmamos, tenía dos anclas centrales: 1. El "Clima Destituyente" -que hoy se mantiene asordinado- y 2. El "Apoyo Crítico" a la gestión gubernamental.

Con el correr de los días y asentado el polvo, el "Apoyo Crítico" comenzó a querer desprenderse de su segunda palabra hasta convertirlo en "Apoyo" a secas. Algunos de sus integrantes, que quiero creer minoritario, empezaron a manejarse como si se tratara de una prolongación de la Unidad Básica. Y a transformar lentamente un espacio ideológico en uno partidario.

Así, quienes apoyábamos las banderas del kirchnerismo 1.0 pero no necesariamente al peronismo en su conjunto, comenzamos a ser vistos -y tratados- como "bicho 'e otro pozo". Y así, el peronismo que acepta a Menem o Rico sin chistar, comienza a molestarse con esas "impurezas" que le ocasionan inconvenientes en la construcción y el armado. Hay que sumar. Lo que venga. A como dé lugar. Esas impurezas que le objetan y discuten decisiones. Y que hasta a veces, tienen el tupé de rechazale de plano o directamente pegale un portazo en la cara e irse.

En este último caso, recién ahí el peronismo puro hará saber a propios y extraños lo malo, indecente, crápula, mala persona –y claro, gorila, cómo no- que era el que hasta ayer compartió su mesa. Nunca antes, lógico. No sea cosa que reste.

Es como si una parte del componente peronista del kirchnerismo no hubiera advertido que en las malas había sumado aliados extraperonistas. Es una pena, porque ese componente extraño –la ideología- es quien le da un cierto sentido al armado que se destina únicamente a ganar elecciones, sin saber muy bien para qué las quiere ganar.

Las quiere ganar para continuar saldando la deuda que el Estado mantenía con su población en materia de Derechos Humanos? O para incorporar a Rico y borrar con el codo lo que escribió con la mano? Ahora están por liberar a Astiz y al Tigre Acosta. Qué hacemos? Nos horrorizamos? Si Rico hizo lo que hizo para que nunca fueran en cana. Para que ni siquiera los llamaran a declarar. Es más, los hubiera condecorado. Reitero: Qué hacemos? Nos horrorizamos? Nos tiramos de los pelos? O pedimos perdón y lo eyectamos a la estratósfera?

Puede haber una ristra de temas adicionales que podrían objetarse, pero se entiende que en pos de alcanzar una construcción colectiva que exceda el individualismo testimonial deben digerirse. Uvasal. Chofitol. Hepatalgina. Sapos a tragar, qué va. Grandes, medianos y chicos, porque hubo muchísimas cosas buenas que sólo un ciego puede ignorar. Y, cómo no, por que lo que hay enfrente da miedo, empezando por el Partido de los Medios.

Pero Rico no es un sapo. Reitero: RI-CO-NO-ES-UN-SA-PO. Es la línea que no había que cruzar. Y se cruzó varios kilómetros. Se llevó puestas a las Madres, Abuelas y todo lo construido en materia de Derechos Humanos. Dónde estamos parados? Qué viene ahora? Patti? Bussi? Ambos ganaron elecciones democráticas, o no? Ah, no, cierto, tienen crímenes de lesa humanidad sobre sus espaldas. Bueno, qué tal entonces Cecilia Pando? Ella no las tiene… e interrogantes de este tipo pueden formularse ad-infinitum. Interrogantes de identidad, nada menos, que no es la camiseta sino el contenido.

En fin, como se verá, estamos en un punto en el que las preguntas exceden a las respuestas. Más dudas que certezas. Está clarisimos quienes no: los medios del stablishment, el stablishment, de Videla para abajo todos, la profetisa, la derecha en su conjunto, y, claro, Rico no. RICO NO. NO. NOOO! RICO ES MUERTE, SECUESTRO, TORTURA, DESAPARICION, DESTRUCCION, INDULTO A GENOCIDAS, OBEDIENCIA DEBIDA Y PUNTO FINAL, LO QUIERO LEJOS. LO QUIERO ENFRENTE. LO QUIERO AFUERA. NO LO QUIERO EN MI CASA! QUE LO SAQUEEEEEEEN! QUE SE VAAAYYYAAAAAAA!

Eduardo Real
Gacela
Ricardo Sánchez Napal

miércoles, 17 de diciembre de 2008

lunes, 15 de diciembre de 2008

Infelices Pascuas

Por Ernesto Semán*, Página/12 del 15/12/2008

El Gobierno decidió celebrar los 25 años de democracia integrando al oficialismo a uno de los pocos militares que lideró un intento por desestabilizarla. La llegada de Aldo Rico a la dirigencia del peronismo presidido por Néstor Kirchner es políticamente infame, eso es algo que hasta los mismos ejecutores pueden haber visto y decidido pasar por alto en nombre de la responsabilidad mínima de conservar el poder que le cabe a un gobernante. Lo que parecen no haber percibido es que, además, es el camino más rápido para la licuación política.

La política de derechos humanos desarrollada desde el 2003, irreprochable desde casi cualquier punto de vista y destinada a revertir muchas de las conquistas que Rico obtuvo mediante la presión militar, consolidó una relación entre instituciones y sociedad civil iniciada en el ’83 que difícilmente pueda ponerse en riesgo. La fortaleza del Gobierno, en cambio, aparece mucho más expuesta a los desarreglos de una decisión así.

En el mejor de los casos, el Gobierno supone que la integración de Rico es algo desagradable pero que le garantiza al PJ una buena performance en el distrito más importante del país. La candidez de la última parte del razonamiento es tan grande que opaca la repugnancia de la primera. Lo que el ex carapintada suma es, en el mejor de los casos, una enorme cantidad de votos en la provincia de Buenos Aires. Lo que le resta al Gobierno es una, o alguna, base de sustento: desde ahora, la probable candidatura de Kirchner deberá navegar entre un sector que se aleja, otro que está descontento, y otro que recién llega a su lado con la idea fija de sacárselo de encima.

Reacomodamientos de este tipo se justifican en la línea de “a nosotros nos importan los derechos humanos, pero con los derechos humanos no ganás el conurbano”. En general, la frase va acompañada de un “mirá a lo que me animo”, que supone que todo espacio se obtiene a costa de una cuota de autohumillación, y que ese descenso a la impureza es un ritual de ingreso al verdadero mundo del poder, algo así como “si no estás dispuesto a estas cosas, es porque no entendés”.

El mayor problema de ese argumento es su endeblez analítica y su total falta de evidencia y practicidad. El mayor problema, es que esconde mal y poco una realidad contraria a la que describe: lo que se presenta como un gesto de autoridad no es más que una muestra de debilidad; lo que se muestra con una estética del rigor encubre la fragilidad del retroceso; lo que se supone que es un gesto de audacia evidencia la reincidencia en una larguísima tradición de chancletear hacia la derecha en tiempos de crisis.
Durante la Semana Santa de 1987, Aldo Rico lideró un acuartelamiento militar, presionando al gobierno de Raúl Alfonsín para que pusiera límites en el tiempo y el alcance a los juicios contra los militares acusados de violaciones a los derechos humanos. Con la dictadura a sólo cuatro años de distancia, el gobierno percibió el levantamiento (hoy la mayoría parece coincidir que equivocadamente) como una amenaza de primer orden, y en muy poco tiempo concedió las leyes de Obediencia Debida y Punto Final. Miles de militares acusados de torturas y asesinatos durante la última dictadura le deben al flamante miembro del oficialismo sus años de libertad.

Desde 2003, el gobierno de Kirchner puso en marcha una variada gama de acciones para dejar sin efecto aquellas leyes obtenidas por Rico y que por tanto los militares que estaban impunemente libres fueran a la Justicia. Que incluso miembros del Gobierno compartan desde hoy la condición de oficialistas con aquel que garantizó la libertad para quienes fueron sus torturadores no sólo le agrega infamia a la desdicha, sino que exhibe la mélange de la que el oficialismo supone obtener una fortaleza. A partir de ahora, al Gobierno le va a costar volver a ironizar sobre la cadencia claudicante del “felices pascuas” después de sumar a quien lideró la sublevación de Semana Santa. Sólo Aldo Rico puede darse ese lujo sin quedar preso de una contradicción.

¿Qué estrechez de miras puede llevar a alguien a no ver algo que parece tan obvio? Una posibilidad es subestimar la importancia de la política de derechos humanos en la base de la legitimidad del Gobierno, apoyándose en el sentido común que indica que la economía garantiza cosas que la justicia no. La larga experiencia argentina demuestra lo contrario: es sólo con una fuerte legitimidad política que se puede capitalizar la bonanza económica o capear el temporal de crisis. Si alguien en el Gobierno se apoya en una encuesta para suponer que esa legitimidad está lejos de los derechos humanos, se olvida de la máxima implícita en el kirchnerismo: la construcción constante de enemigos es lo que le da identidad y potencia al propio movimiento. Es probable que pocos voten a un candidato bonaerense por su política de derechos humanos, pero es seguro que pueden dejar de votarlo por su pérdida de horizonte y su manifiesta debilidad. Desde 2003, el kircherismo reinstaló en la sociedad ideas muy fuertes y rígidas sobre su identidad y la del resto de los actores políticos. Hacer la prueba para ver si tirando de los derechos humanos se deshace un tejido mucho más amplio de asociaciones y sentidos no parece ser el ejercicio más feliz.

Otra posibilidad es suponer que, en cualquier momento, un partido puede cambiar su base de sustento a voluntad, reemplazando ideas como piezas de un rompecabezas. El último que tuvo esa creencia de forma cabal fue Fernando de la Rúa.

Otra posibilidad, finalmente, es suponer que Rico es sobre todo un referente del PJ, y que en todo eso lo que se juega es encontrar aliados confiables. Algo de eso podría intuirse en la sumaria explicación de Carlos Kunkel, que consideró natural el apoyo a Rico como jefe del PJ de San Miguel si se trataba de enfrentar a candidatos apoyados por Alberto Fernández o Felipe Solá (!). El fin de cualquier potencial alianza transversal y la necesidad obvia de tener una –alguna– base de sustento, explican el regreso triste del kirchnerismo a una casa que le es profundamente hostil. Pero cualquiera que asome la nariz por arriba de esa mira tan baja sabrá que los Kirchner no sólo se repliegan en un PJ en el que jamás estuvieron a gusto, sino que se están construyendo el peor PJ posible para que lo acoja.

* Sociólogo.

viernes, 12 de diciembre de 2008

Liloncha, ....

...Pode mandar que agora tem ônibus até lá!


miércoles, 10 de diciembre de 2008

Cristina y Néstor, Chapa...

Audio completo de la entrevista. Néstor sería un psicópata y Cristina una bipolar, según algunos laboratorios. En el audio, el Lic. Abel Langer denuncia ante el INADI que varios laboratorios, en particular Lilly, estarían brindando seminarios y jornadas en los que se ejemplifica con el ex-presidente Néstor Kirchner, al que se asocia en imágenes con Hitler, como un ejemplo máximo de psicomanía o psicópata. Y a la actual Presidenta como bipolar.

Puede disociarse ésto de la campaña carrioñera? Es otra cosa? Recuerda alguien lo que hicieron los laboratorios con Oñativia? Por ahí vamos. A ver BuZZi, répétez avec moi: "Hay que desgastar a este gobierno desde donde se pueda..."







FUENTE: PROGRAMA "A BOCA DE JARRO" CONDUCIDO POR LEONARDO COFRE, AM740 RADIO COOPERATIVA

martes, 9 de diciembre de 2008

En el primer mundo, ésto no pasa… (O sí?)

Paf! Lo empomaron al Rod Blagojevich, gobernador de Illinois (Obama, telééééééfonooooo…!). En noviembre de este año (2008) intentó remover a parte del board del Chicago Tribune, cuya linea editorial le resultaba adversa.

A tal fin, ofreció “privatizarles” el Wrigley Field (U$S 100M), así como pedir y obtener coimas a cambio de puestos en el estado, contrataciones y acceso a los fondos del estado. Y hasta quiso vender el asiento en el senado de Illinois que desocupará Obama el 20 de enero. Aquí, la demanda judicial.

Peor aún, había asumido como gobernador en reemplazo de George Ryan, quien en 2002 fue condenado por fraude y crimen organizado (btw, Barones del Conurbano?)

Para los argentinos castos y puros, que creemos ser la resaca del mundo, salud!

Publicado simultáneamente con Artepolítica

jueves, 4 de diciembre de 2008

Qué tierno!

Aparentemente, el amigo Jorge se dedicará a presidir la filial de la Cruz Roja estadounidense luego del 20 de enero. No debiéramos impulsar su candidatura al Premio Nobel de la Paz?

Edward Sorel, The Nation 04/12/2008

martes, 2 de diciembre de 2008

Libertad de Expresión vs. Libertad de Prensa

El famoso tema de la Libertad de Prensa no dá para más. Es un derecho que fue concebido hace cientos de años, cuando la comunicación era exclusivamente unidireccional (diarios, radios, TV). Hablaba uno y millones escuchaban.

Y a quiénes protegía la Libertad de Prensa? A lo sumo, a 1.000 tipos en todo el país, y a las 4/5 empresas del stablishment que los contrataban para tornar en sentido común de la población sus muy particulares puntos de vista ("Perdemos el tren de la historia", "A los botes", etc.).

Con la aparición de internet ese mundo (diarios, radios, TV) quedó subsumido dentro de esta última (el famoso "Triple/Cuádruple Play"), con el agregado que se tornó multidireccional. Yo, vos, juan de los palotes que escribimos, opinamos, informamos, somos "Prensa"?

Por éso digo, del mismo modo en que internet "se tragó" a los demás medios, la "Libertad de Expresión" debiera sustituir a la "Libertad de Prensa". Porque todos gozamos de libertad de expresión, pero muy pocos de libertad de prensa.

Hay que acomodar los conceptos obsoletos a los formatos de la era en que se vive. Y requiere de un perfeccionamiento normativo, desde la constitución para abajo.