jueves, 30 de abril de 2009

La Nueva Constitución: El Parlamento Mediático


La última parte de esta nota artificialmente dividida en tres secciones para tornarla de lectura digerible se refiere a los parlamentos, entendidos en los términos de la democracia representativa de la que hablaba Montesquieu.

Por algunos motivos que trataremos de develar, ser parlamentario es un estadío stand-by para los políticos que ejercen de políticos en todo el mundo. No es un cargo deseado por los que quieren hacer carrera en política.

Hago la aclaración de “políticos que ejercen de políticos” porque claramente hay otros actores políticos que dicen no ser políticos. Los poderes fácticos, por ejemplo, como acabamos de ver en las dos entradas anteriores: El stablishment a través de sus medios, y buena parte de los periodistas que “sacan pecho” por decirse apolíticos. Que no son los únicos, desde luego. Hay sindicalistas, ONG’s, movimientos sociales, etc. que no llevan el cartel “político” sobre sus espaldas, pero no hacen otra cosa que política.

Lo dicho en el párrafo precedente comienza a abrir la puerta a los motivos por los que los “políticos-políticos” no desean ser candidatos ni ocupar bancas. A lo sumo aceptan hacerlo a la espera de la próxima elección de cargos ejecutivos, o para obtener inmunidad parlamentaria, pero no están donde quisieran estar. Su meta es el ejecutivo. Desde ahí se manejan las cosas.

Que nadie crea que ésto es un fenómeno argentino: Claramente Obama y Hillary Clinton eran diputados por Illinois y Nueva York respectivamente en pleno cumplimiento del mandato ciudadano, cuando de repente ¡paf! En la mitad del cumplimiento del cargo para el que habían sido elegidos, saltaron al ejecutivo. Nada nuevo, sucede todos los días en todo el mundo.

Ahora la pregunta es: ¿Y porqué nadie quiere pertenecer al legislativo y darle cuerpo a la democracia representativa de Montesquieu? Se me ocurren varias respuestas, y lo más probable es que sean todas, juntas o en partes, pero sólo desarrollaré la que a mi juicio es la de más peso: El comienzo del fin de la Democracia Representativa.

El Parlamento de Montesquieu se refería a una cantidad pequeña de personas elegidas por el pueblo que debatían leyes y normas en un recinto cerrado en representación de sus respectivos electores. Ahora el elector se representa a sí mismo en cuanto foro de debate hay a su alcance.

Montesquieu nunca pensó que pudieran existir foros en los que un argentino pudiera estar debatiendo la matanza israelí en Gaza con un paquistaní en un sitio de Kuala Lumpur. Nunca. Nadie podía imaginarlo en los tiempos de “El Espíritu de las Leyes” de 1748. Ni en sueños. Los antiguamente representados nos estamos empezando a representar por nosotros mismos. Y por ése mismo motivo los partidos políticos tradicionales entraron en la licuadora y están teniendo cada vez menos peso en diversos ámbitos de la decisión popular, quedándoles como herramienta casi exclusivamente la apelación a la memoria emotiva de cada uno. Porque lo que antes se discutía en una asamblea de 200-300 personas físicamente reunidas en un mismo ámbito, ahora está al alcance de ser discutido por millones de personas desde cualquier lugar del planeta. Se discute en los programas de TV, de radio, en los foros de internet.

Y ésto está claramente alejado, cuando no absolutamente contrapuesto, a la democracia representativa de Montesquieu que luego se trasladó a cientos de Constituciones de todo el mundo: La división del Estado en tres poderes.

Desde mi punto de vista, hemos ingresado en la fase social que Umberto Eco denominó La Guerrilla Semiológica, en el que cada uno debe hacerse cargo de decodificar el mensaje puerta a puerta, y no permitir que se lo decodifiquen “los expertos”. Ya sabemos quienes son los que nos van a masticar los hechos para presentárnoslos del modo edulcorado y facil de digerir que a ellos les convenga. Sólo que ahora ya estamos advertidos de que el resultado que nos presentan es mentira o es interesado. Como decía Tato, la neurona alerta, vermú con papas fritas y ¡Good show!

PD: Recomiendo vivamente leer a Eco, pero muy en particular el extracto referido a la Guerrilla Semiológica que está en el último párrafo. Son apenas seis páginas, escritas hace 22 años (en 1987, anteriores a Internet), pero de una lucidez impresionante. Se ve que en Turín Eco veía lo mismo que nosotros vemos hoy acá. Puras casualidades.

5 comentarios:

emeygriega dijo...

Muy oportuno tu análisis, Eduardo, sobre todo ahora que se discute (puede aún discutirse, por Dios?) por qué un gremialista o un artista o un obrero puede ser parlamentario.

El desprecio en la mirada de Luciano Montenegro en Tres Poderes el último domingo al entrevistar al diputado Depetris, sería inadmisible frente a un Federico Pinedo.

Un abrazo.

El viejo vizcacha dijo...

CHORIPUNK! la banda mas heavy, nacional y popular integrada por kirchner, moreno, delia y scioli presenta su primer tema y videoclip en:

http://elviejovizcacha.blogspot.com/

se agradece divulgacion.

DIEGO dijo...

ME GUSTÓ ESO DE "GUERRILLA SEMIÓTICA" PARA LA QUE SOS MÁS QUE BUENO. ¿SABÉS QUE NO ENTRE MÁS EN EL BLOG "LA ERA DEL DINERO QUE NOS PAGAN A LOS DOS" A VECES ME TIENTO , PERO NO ENTRÉ MÁS, ASÍ QUE POR AHÍ TE VEO EN EL DE ARTEMIO.

ESTÁ BUENO ESO DE NO DEJAR QUE LOS HIJOS DE PUTA VENDIDOS O GENUINOS LE PONGAN EL NOMBRE A TODO. COMO CUANDO ISRAEL MATÓ 1900 PALESTINOS Y LOS PALESTINOS UNOS POCOS ISRAELÍES Y LOS MUY TURROS DIJERON A DÚO "HAY MUERTES DE UN LADO Y DEL OTRO" DESPUÉS DICEN QUE LES GUSTA REVISTA BARCELONA, LE PEGAN AL FACHO DE BERGMAN Y CREEN QUE CON ESO MANTIENEN A LOS PELOTUDOS OYENTES DETRÁS DE ELLOS.

VAN A TERMINAR COMO ESOS PELOTUDOS SIN CARISMA QUE ANDAN POR LA CALLE MIRANDO PARA VER SI ALGUNO LOS RECONOCE.

HACE MUCHOS AÑOS CUANDO SURGÍA HADDAD ME DI CUENTA DE QUE GRONDONA Y NEUSTADT YA TENÍAN SUCESOR.

NELSON CASTRO Y MORALES SOLÁ TAMBIÉN SE PUEDEN MORIR YA QUE LANATA PREPARÓ ESTOS POLLITOS APARENTEMENTE PARA JEDIS, PERO EL PODEROSO LADO DEL MAL, EL DINERO, LOS GANÓ.
NI ELLOS SE CREEN LO QUE DICEN Y NO SOPORTAN EL MÁS MÍNIMO ARCHIVO.

ME LIBERÉ DE ESOS PELOTUDOS, PERO COMO EL QUE SE CLAVA A UNA MINA EN LA ISLA..."NECESITABA CONTÁRSELO A ALGUIEN".

Bob Row dijo...

No niego la importancia del factor mediático en la desvalorización actual del parlamentarismo.

Pero me resisto a las interpretaciones puramente culturalistas (aunque haya seguido mucho tiempo a tipos como Eco o Baudrillard).
Antes de conceder a los medios que sean todopoderosos, creo que hay que fundamentar ese poder en el cambio de paradigma económico de mediados de los'70, cuando Nixon abandona el respaldo en oro del dólar y libera los controles a las operaciones de ingeniería financiera.

Esto tenía el fin de darle una salida al cuello de botella del capitalismo industrial de posguerra: la constante caída global de la tasa de ganancia y la inmovilización de recursos en manos del Estado de Bienestar.

Casi simultáneamente, la revolución tecnológica de las telecomunicaciones y la computación permitieron la aceleración exponencial de las operaciones financieras. Las decisiones de política económica laboriosamente negociadas en uno u otro parlamento nacional se volvieron irrelevantes frente a la velocidad con la que los agentes de los inversionistas podían cambiar de posición a las piezas del juego.

Este fenómeno fue, en mi opinión, el que le quitó peso y trascendencia a la función parlamentaria de los políticos, más que el discurso de los medios de comunicación que, en última instancia, no hace más que preparar y disponer al público a aceptar los modelos de producción y distribución de la riqueza que se deciden en otra parte.

Y cuando los intereses de los agentes económicos y de los medios están vinculados, como el caso de Clarín-La Nación con la soja, el voto "no positivo" de Cobos (y de unos cuantos defeccionistas del armado oficial) vuelve a poner en relieve el valor que una representación política auténtica tiene para el pueblo de a pie, que carece del peso económico para imponer sus intereses por otras vías.
Saludos.

Eduardo Real dijo...

Diego: Si. Yo también me hinché los quinotos y ya prácticamente ni voy.

Bob: A mi entender, hay varios factores adicionales que no mencioné para no tornarlo tan minucioso y pesado. Uno era éste que vos mencionás.

Otro, que el corpus normativo ya adquirió tal volumen que creo que sólo falta normar el canibalismo, ya que las reglas gruesas están casi desde siempre.

A menos que el país diera una vuelta de campana (que en parte la está dando, como AFJP, Ley de Medios, etc.), solo queda una tarea de "perfeccionamiento normativo" de por medio.

Y el Parlamento comenzó a dedicarse a Declarar de Interés Parlamentario el Día Nacional del Chupín de Pescado y cosas por el estilo. Lo que me interesa que se discuta, raramente pasa por allí.

A mi entender, entonces, la discusión de lo que necesitamos discutir se trasladó a otros ámbitos. El delibera que la constitución declara "El pueblo no delibera ni gobierna a través de sus representantes" dejó de tener correlato con la realidad. La deliberación dejó de estar contenida entre cuatro paredes y se extendió al ciudadano común. El "quién" discute tal o cual cosa desbordó al parlamento.

Y quedaba el "qué" y "cuándo" se discute. Afortunadamente el Estado comenzó a despegarse de la agenda que le marcaban los medios, dejó de correrlos por detrás y comenzó a meter temas de su propia cosecha. Pero convengamos que ésto, hoy por hoy, es mérito casi excluyente del Ejecutivo. La capacidad de marcar agenda del Parlamento (éste Parlamento, aquí y ahora) es muy cercana a cero.

Me quedan varias cosas en el tintero, pero me parece que da para todo un post adicional, así que veré si lo encaro.

Gracias por pasar a todos.