miércoles, 8 de julio de 2009

¿Médicos Sin Vergüenza?


Generosamente, la Coalición Cívica ofrece al Estado ayuda para enfrentar la epidemia de Dengue. Según el post de MP Umpiérrez Recargado que cita lo publicado por la CC aquí “Este grupo de profesionales está encabezado por el doctor Ariel Umpiérrez, presidente de Médicos sin Banderas, quienes brindan su trabajo y experiencia en zonas de desastre en distintas partes del mundo.”

Entre otras cosas, en una rueda de prensa realizada en la sede del Instituto Hannah Arendt y encabezada por la líder de la CC de la Provincia de Buenos Aires, Margarita Stolbizer, señala el comunicado de la CC, que “En este sentido, la diputada Patricia Bullrich, Héctor Toty Flores y Adrián Pérez presentarán el lunes un proyecto de resolución en el que pide que el Poder Ejecutivo “acepte la propuesta de ayuda humanitaria de la ONG Médicos sin banderas para afrontar la grave epidemia de dengue que afecta a nuestro país”.

Para redondear los blasones del ex-Puertista / Macrista Umpiérrez y de Médicos sin Banderas, señala la CC que “Médicos sin Banderas, es la sección argentina correspondiente a la ONG humanitaria Médicins de Catastrophes, postulada al Premio Nobel de la Paz en el año 1998.”

El tal “Dr.” Ariel Umpiérrez, a la sazón opositor al gobierno nacional, es paseado de canal en canal como un especialista en las siete plagas de Egipto y algunas catástrofes más (vocación extraña para un economista)

Seguramente, a la CC se les pasó por alto este artículo de La Nación del 01/09/98, titulado “Acusan a la fundación Médicos en Catástrofe”. Recordemos que Ariel Umpiérrez preside la sección Argentina de esta organización, bajo un nombre diferente: “Médicos sin Bandera”

Reproduzco la nota completa, porque no tiene desperdicios. Los destacados son míos:

Acusan a la fundación Médicos en Catástrofe
Irregularidades: la organización argentina que actúa en varios países es investigada por la UN por el manejo de fondos; serias diferencias internas.

La fundación argentina Médicos en Catástrofe (MEC) atraviesa una aguda crisis. Enfrenta una auditoría de las Naciones Unidas por un faltante de 250.000 dólares de fondos otorgados para financiar misiones en Africa, tiene conflictos con el ex vicepresidente Ariel Umpiérrez, por desavenencias con el titular de la organización, Abel Pasqualini, y ya han renunciado 11 integrantes por falta de transparencia en el uso de los subsidios.

A eso se suma la denuncia de la doctora Florencia Freixá, ex miembro de la organización que el año último llegó a Ruanda para asumir la coordinación médica y se encontró con que el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur) había suspendido los pagos por "serias discrepancias" en el uso de los fondos.

Freixá debió hacer frente a un tendal de deudas con médicos y proveedores locales que desembocaron en amenazas de muerte, tuvo que presentarse sin asistencia letrada ante los tribunales ruandeses, organizar el "quite del terreno" y atravesar una serie de vericuetos para abandonar el país y dejar allí todas sus pertenencias y documentos.

Entretanto, el Acnur analiza la posibilidad de iniciar acciones legales contra los directivos de MEC, Abel Pasqualini; su mujer, Lydia Bilech; la hija de esta última, Cristina Hernando, y el ex vicepresidente Ariel Umpiérrez.

Así lo aseguró desde Ginebra, Suiza -donde se encuentra la sede del organismo internacional-, una fuente muy cercana a la auditoría que realizó la UN para determinar la situación de esta fundación.

El 16 de marzo de 1998, Florencia Freixá, Gustavo Bustamante, Paula Huber, Daniel Batalla, Pablo Lasalandra, Rodolfo Florido, Nora Pelsmajer, Carlos María Rodríguez, Claudia Conte y Mónica Martínez le enviaron una carta a Pasqualini en la que le informaron que suspendían sus actividades ligadas a MEC debido a "múltiples indicios de que hay o hubo hechos que comprometerían la transparencia y el uso de fondos de la organización".

Pese a las advertencias de los arriba nombrados, que alegaron que Pasqualini les "informó que los faltantes de la misión Ruanda eran un producto de malversación de fondos por parte del (ex) vicepresidente (NB: Umpiérrez)", el titular de MEC aceptó en mayo del año último la renuncia de Umpiérrez.

Este fundó junto a otro ex integrante de la fundación, Walter Bonifacio, su propia organización, la Asociación Civil Médicos en Catástrofes-Solidarydar, que actualmente busca financiación para llevar adelante misiones sanitarias en Kosovo.

Esto generó malestar en Pasqualini, que aseguró que están "en litigio por usar un nombre que no le corresponde". El titular de MEC se encuentra ahora en Guatemala, donde realiza tareas humanitarias desde el año último gracias al financiamiento, paradójicamente, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Esto está siendo motivo de investigación por parte de la sede de la UN que, sostuvo la fuente consultada, "está averiguando cómo consiguió un subsidio después de la mala conducta que tuvo en Ruanda".

Colaborar con el Acnur

Florencia Freixá llegó a Ruanda el 6 de abril de 1997 para asumir la coordinación de las misiones de MEC en ese país. "Desde allá, Umpiérrez me dijo que me esperaban con los brazos abiertos, pero ya hacía un tiempo que el Acnur había cortado los fondos por los 250.000 dólares, y más también, que faltaban. Hay que tener en cuenta que un empleado promedio en Ruanda gana entre 40 y 50 dólares por mes. Yo no sabía qué era lo que pasaba y en el Acnur no me querían atender".

Cuando finalmente lo hicieron, le explicaron cuál era el panorama. Freixá se puso a disposición del organismo para aclarar las cuentas y en contacto con Pasqualini para que le diera explicaciones.

"El me decía que esa plata se había usado para repatriar a refugiados, no me daba explicaciones y nunca apareció por Ruanda. Yo decidí quedarme para ayudar con la auditoría de un período en el que ni siquiera había estado."

La médica llegó a un acuerdo con el Acnur por el cual se le entregaron fondos para liquidar las deudas que MEC tenía con proveedores y médicos locales y dejar el hospital listo para que otra organización se hiciera cargo de él.

"Pagué lo que pude, pero en el camino me empezaron a llover citaciones para declarar ante los tribunales por deudas con proveedores. Yo no tenía un peso, lo que me dio el Acnur lo usé para pagar deudas. Había tenido que dejar la casa e irme a un hotel sin un mango . Estaba enferma de malaria, no tenía abogado y tuve que defenderme sola en los tribunales.

"Hasta que las amenazas de muerte de la gente que quería cobrar se hicieron insostenibles y tuve que abandonar el país porque corría riesgo mi vida." Entre las deficiencias más graves, explicó Freixá y ratificaron desde UN, MEC recibió en 1996 fondos para la construcción de un centro de salud en Mayange. "Médicos no pudo justificar esa plata, porque el hospital nunca se construyó".

Serias discrepancias

En diálogo telefónico con La Nación desde Guatemala, Pasqualini admitió que la administración en Ruanda fue "pésima" y que, como cabeza de MEC, se hace responsable de los "baches" monetarios.

Pese a ello, cargó las tintas sobre el Acnur y aseguró que no recibió una comunicación acerca de los faltantes. "Estoy esperando que me llamen para aclarar el tema. Igualmente, ya les hemos mandado una carpeta haciéndonos responsables y poniéndonos a su disposición".

Desde el organismo internacional, sin embargo, sostienen: "Continuamente se enviaron notificaciones al señor Pasqualini y a los responsables legales de MEC pidiéndoles la documentación que demostrara en qué se habían gastado los fondos faltantes y nunca contestaron", aseguró la fuente consultada.

"La doctora Freixá, y aunque los faltantes se produjeran antes de que ella llegara al Africa, fue la única que se quedó en Ruanda para entregar toda la documentación que había y colaborar con la auditoría. Ni el señor Pasqualini ni el señor Umpiérrez contestaron nuestros avisos."

Pasqualini dejó en claro que los problemas se produjeron cuando el ex vicepresidente de MEC todavía estaba al mando de la administración en Ruanda e insinuó que su partida podría estar relacionada con esa situación, aunque no pudo explicar por qué aceptó su renuncia. "Yo no puedo acusar a nadie, pero por algo habrá renunciado." Y agregó: "Yo soy el médico y él, el economista".

Historia

La Fundación Médicos en Catástrofe comenzó a trabajar en Africa en noviembre de 1994, cuando Pasqualini firmó un convenio con Acnur para hacerse cargo del hospital de referencia de Mbuye, en la prefectura de Musambira, Ruanda.

El centro de salud que debía atender a una población potencial de 200.000 personas había sido bombardeado y saqueado.

El 22 de septiembre de 1994, el Acnur envió una circular, la 0636, en la que le informaba que MEC recibió 296.404 pesos para reconstruirlo, equiparlo, ponerlo en funcionamiento y pagar el sueldo de todo el personal durante seis meses, lapso en que finalizaba el acuerdo.

"El cálculo del Acnur son tres mil pesos por médico, más los viáticos. Sin embargo, aún no nos explican por qué siempre se nos pagó 1100 y sin ningún recibo."

El 27 de marzo de 1995, el Acnur volvió a contratar a Médicos en Catástrofe. Esta vez, por un año y con el fin de que asumieran la reconstrucción y posterior dirección del hospital de Muhororo, en las afueras de Kigali, la capital ruandesa.

El mismo año asumieron la conducción de otros dos centros de salud en dos de las zonas de mayor conflicto: el de Mugunga, en Goma, y el de Adi-Kivu, en Bukabu, ambos en el Zaire.

Un año más tarde se renovaron estos contratos y se agregaron otros dos hospitales: uno en Rinwawa y otro en Nyanata. A cada centro de referencia le correspondían entre 4 y 6 centros periféricos para atención primaria de la salud.

También se firmó el convenio que en gran parte desató la ruptura de relaciones y el cese del financiamiento del Acnur: el de la construcción, nunca llevada adelante, del hospital en Mayange al que hizo referencia Freixá.

Marta García Terán

En quiebra

En una carta que Pasqualini envió a Freixá en Ruanda, en octubre de 1997, fue más directo sobre el ex vicepresidente: "La huida del zorro (Umpiérrez) dio a la organización la libertad absoluta de decisión administrativa; pero también dejó un tendal que de a poco estamos pagando". Sin éxito, La Nación intentó durante una semana comunicarse con Umpiérrez. Está en Belgrado en "busca de financiamiento para misiones sanitarias", informó el vocero de la organización en Buenos Aires, Ariel Regatky.

Señores de La Nación: Si aún desean comunicarse con "el zorro" Umpiérrez, lo pueden ubicar en la Coalición Cívica. O en "Tres Poderes". O en lo del Dr. Habano. O en lo de "La Señora". Está juntando fondos para "ayudarnos" a combatir el Dengue.

3 comentarios:

Fernando Cassia dijo...

Ante el avance mediático de "Médicos Sin Banderas" nació primero Medicos Sin Escarapelas, y ahora "Médicos sin Campera"

Este es el logo de la institucion:
http://img34.imageshack.us/img34/9268/medicossincamperas.jpg


Este el último afiche en vía pública:
http://img31.imageshack.us/img31/6427/gripeamedicossincampera.jpg

Blog:
http://medicosSinCamperas.blogspot.com


Facebook:
http://www.facebook.com/group.php?gid=100498988821

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DIEGO dijo...

CON UN PERIOSDISMO COMO EL QUE TENEMOS, Y UNOS POLÍTICOS OPISITORES DE LA TALLA DE LA CARRIÓ, EL DR.CURETA TIENE CHANCES DE QUE LO LLAMEN.

Martín LatinoameriKano dijo...

Fuera de joda, da vergüenza ajena.

Yo directamente lo llamaría al manosanta Schiaritti, total ya es todo lo mismo, ¿no?