viernes, 14 de agosto de 2009

La Otra Iglesia


Como desde hace 20 años, el Encuentro Nacional de Curas en la Opción Preferencial por los Pobres hizo conocer su mensaje anual. En un documento fechado en el día de ayer (13/08/09), los curitas que se preocupan en serio por los pobres, a diferencia de Maledicto 16 y sus secuaces argentinos de toda laya, hicieron público su mensaje (inútil buscarlo en la prensa patronal). Es el siguiente:

(...)

"Desde hace ya más de 20 años, el Grupo Nacional de Curas en la Opción por los Pobres nos reunimos en nuestro encuentro anual. Convencidos que Dios nos invita a decir una palabra, quisiéramos decirla para acompañar a nuestros hermanos y hermanas en estos momentos que nos tocan vivir como nación.

Creemos que estamos en momentos de serias dificultades, pero a su vez, momentos de esperanza, momentos de desafío como pueblo.

Vemos que hay fuerzas muy poderosas que quieren frenar todo camino que ayude y aliente espacios de vida y de justicia: fuerzas que se desentienden totalmente de la realidad de los pobres, aunque los utilicen para sus propios fines; fuerzas que sólo buscan enriquecerse, aunque empobrezcan más y más la tierra, las aguas y los hermanos; fuerzas que no temen manipular la opinión pública y si fuera necesario acompañar todo proceso destituyente mirando sólo sus propios intereses y no el bien común; fuerzas sólo preocupadas por el incremento ilimitado de su patrimonio sin una genuina preocupación por una justa distribución de la renta, la tierra y la vida digna. Pero vemos también espacios de vida y esperanza que nacen particularmente de los pobres, de su fe, de su resistencia y su amor a la vida. Entre unas y otras queremos destacar particularmente:

+ vemos palabras y actitudes antidemocráticas y sumamente peligrosas para nuestro futuro en dirigentes sociales, políticos, sindicales y eclesiásticos de nuestro país y del extranjero;

+ vemos con alarma - también en nuestro país y el extranjero- un aumento del poder y la influencia de los medios de comunicación, capaces de instalar candidatos y temas, y a su vez de voltearlos sin preocuparse en nada por el bien de la patria y la vida de los pobres;

+ vemos un peligroso recrudecimiento de tensiones ideológicas, que nos recuerdan los peores momentos de nuestra historia, y del mundo;

+ vemos una crisis peligrosa de legitimidad en todos los ámbitos de lucha y participación ciudadana, especialmente el ámbito político, que desalienta o banaliza los espacios de transformación de la sociedad, alentado por el descrédito de la política y los políticos, la sensación y convencimiento generalizado de corrupción y enriquecimiento ilícito, y la imagen frecuentemente alentada desde los medios de que no se puede cambiar la sociedad "tal como está".

Como elementos peligrosos para nuestro presente, de un modo particular, hemos notado:

a.. un reforzamiento político de los sujetos de poder absolutamente indiferentes a la vida y muerte de los pobres, sean personajes de la llamada "Mesa de enlace", de agrupaciones empresarias -sean la Unión Industrial o la autodenominada Asociación cristiana de Dirigentes de Empresa, o sectores de la política, muchos de ellos triunfantes en las recientes elecciones;

b.. la preocupante crisis económica internacional de la que no se ve, al menos por ahora, una salida segura, especialmente por los nocivos efectos que produce entre los pobres, y de la que nos resulta incomprensible que se rescate a bancos, causantes una vez más de la crisis, y no a las víctimas, que la padecen, del propio país o del extranjero;

c.. algunos preocupantes indicios internacionales que nos urgen a permanecer alerta, también por las habituales repercusiones futuras en nuestro país, como las revueltas en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia; las matanzas de indígenas en Perú; y particularmente las nuevas bases militares de los EEUU en Colombia y el golpe de estado en Honduras (sin ignorar, en esto, la pobre reacción de sectores de altas jerarquías eclesiásticas de algunos de estos países):

d.. una constante utilización de los pobres para aprovecharse de ellos, para crear clima de descontento, provocar sensación de malestar sin estar realmente preocupados por la situación concreta, de los pobres concretos; sin atacar o denunciar las verdaderas causas de la pobreza -el sistema capitalista del que no terminamos de desprendernos-, sino aprovechar su situación en favor del propio proyecto personal o corporativo;

e.. Una capacidad grave y preocupante de los MCS -particularmente de los grandes oligopolios multimediáticos- de instalar agendas, imponer temas a la sociedad, o personajes como salvadores o adversarios del presente y el futuro, siendo que en muchísimos casos no parecen responder a una sincera pasión por la verdad sino a intereses políticos o económicos que nunca se han caracterizado por defender a los pobres y sus proyectos.

f.. Una dolorosa incapacidad de ciertos sectores de la jerarquía eclesiástica, que proponen modelos eclesiales de siglos pasados y parecen incentivar cazas de brujas y no modelos capaces de dar la vida por su pueblo, la liberación y el florecimiento del reino de Dios.

Pero vemos también señales de esperanza que nos alientan:

a.. para empezar, señales de vida que percibimos y celebramos en medio de la misma gente a la que acompañamos y de la que aprendemos a diario;

b.. una serie de caminos y proyectos que nos invitan a recordar que "otro mundo es posible" y presentan pequeños o grandes signos de resistencia y vida como vemos en comunidades, pueblos o en algunos dirigentes sociales y gobiernos de países hermanos;

c.. el camino de nuevas organizaciones, de participación ciudadana, redes sociales particularmente entre los pobres, y el fortalecimiento de la sociedad civil;

d.. como signo fuerte de todo esto, no podemos menos que mirar con admiración y gratitud la capacidad de nuestros hermanos indígenas en su amor, respeto y cuidado a la madre tierra y su capacidad de encuentro con los demás para luchar juntos por una tierra sin males. Capacidad que, sin dudas, queremos aprender y acompañar en nuestras vidas y comunidades.

Somos curas que queremos caminar en medio de nuestro pueblo, acompañando los dolores y las celebraciones. Y sabemos que muchas veces no hemos sabido serlo. Hay entre nosotros anti-testimonio, que a nosotros nos duele y a ustedes los lleva al descrédito y la desesperanza; hay miembros de nuestra comunidad eclesial que niegan sus raíces, que se manifiestan cercanos al poder y lejanos de los dolores y opresiones, o incluso desconectados gravemente de la realidad, o silenciosos ante palabras claras que se nos reclaman. Por eso queremos renovar cada día nuestra opción y compromiso de ser fieles al evangelio de Jesús, el que anuncia buenas noticias a los pobres, a la Iglesia que el gran profeta Juan XXIII llamó "Iglesia de los pobres" y al pueblo del que somos parte y al que queremos servir con nuestras limitaciones pero con nuestra pasión por la justicia y la vida.

Contamos con todos estos signos de vida y del reino de Dios, y con ustedes para buscar juntos que florezca la vida que Dios sigue sembrando entre nosotros.

Florencio Varela, 13 de agosto de 2009"

(...)

Para los ateos como yo, y para separar claramente la paja del trigo, no todo es Maledicto, Aguer, Bergoglio, Bonamín, Primatesta, Baseotto y demás. También están ellos. Los que no se llenan la boca con invocaciones a la pobreza que ellos mismos generan, sinó que le meten mano. Y Carlitos desde el cielo que sonríe...

El documento original, aquí.

5 comentarios:

MONA dijo...

Me encantó saber que hay otra Iglesia... yo pertenecí en mi juventud a un grupo juvenil con curas del 3º mundo, de ésos que nos hacían vivir la fe con alegría. Pero eso duró hasta que se los llevaron presos. Uno murió en la cárcel y el otro cura, más joven, abandonó los hábitos... y creo que le lavaron el cerebro, porque cuando lo ví, después de mucho tiempo, era un ente, sin ideas, sin pensamiento propio... Esos 4 años, que ni siquiera le puedo llamar militancia social, porque lo único que hacíamos era reflexionar sobre situaciones cotidiana (no sobre religión) me puso en situación de sospechosa en mi laburo. De eso me enteré recién 8 años más tarde... pero ése ya es otro cantar...
Muy bueno tu blog... y tus consideraciones finales en esta nota... Te cuento que visité la página de los curas.
Saludos

Marcelo Fassanelli dijo...

Disculpame que disienta contigo; no hay otra iglesia, la iglesia sigue siendo la misma, aturdiendo a la gente con dioses inexistentes, con la salvación eterna, con dudosas vírgenes y extraños santos; condenando a los homosexuales, haciendo colectas para repartir limosnas a los pobres, bendiciendo todos los golpes de estado, hablando de la pobreza con sus jugosos sueldos estatales, ocultando y defendiendo a pedófilos y abusadores... y podría seguir así infinitamente... no hay otra iglesia, lo que puede existir, dentro de la institución de la Mentira Universal, son otros tipos de curas que, en definitiva, siguen engañando a la gente con sus dioses etéreos y la vida eterna en el más allá; yo quiero el más allá, acá.
saludos

Radio Bemba dijo...

yo no creo que haya otra iglesia, es realidad creo que hay otra gente, que hay gente buena, llamese cura, dirigente politico (si, algo hay) o obrero...
tenemos nuestros queridos curas, que más allá de ser curas y principalmente eran y fueron buena gente, y los vamos a tener en la memoria como ejemplo de que los curas buenos existen...
EL PADRE MUJICA, EL PADRE MARIO son algunos de los ejemplos...
si ya se, no hay muchos más, pero al menos son ejemplos de curas que no tranzarón con la derecha...
igual sigo diciendo que lo importante de estas personas no es que eran curas, si no que fuerón buena gente
muy bueno el post... hay cosas que no sabía y me las viene a enterar

Eduardo Real dijo...

A ver: Siendo ateo militante no puedo menos que coincidir con Marcelo y Bemba. Para mí son buena gente que cree en algo que yo no creo. Punto. Su profesión, si en vez de ser curitas fueran almaceneros, kiosqueros o gasistas matriculados a mí me dá igual. Buena gente, de cualquier profesión.

El punto es que ellos se sienten parte de una institución que mayoritariamente hace lo contrario que ellos. No importa lo que yo piense. Importa que ellos piensan que lo son.

A mí siempre me llamó la atención algo que había comentado Carlos Mugica pocos días antes de ser asesinado: Decía que él no temía ser asesinado, sino que la iglesia lo echara de sus filas. Ésto comentado por su hermano.

Realmente nunca pude entender ésto. Cómo pueden sentirse parte de una institución que día a día confirma que ellos son la excepción de la regla.

Tal vez ellos tengan las respuestas que yo no tengo.

Radio Bemba dijo...

Eduardo, si la verdad que entiendo lo que no entendes a mi me asombra, verdad que lo que me causa es asombro ese amor incondicional que tienen más allá de todo, más allá de la iglesia como institución y hasta del vaticano... pero que se yo creo que era la fe la que los movía y no la iglesia... es asombroso como se puede creer en cosas injustificables, pero bueno... la verdad que mucho no importaba si hubiesen sido budistas, ateos, o judíos(¿?)...