miércoles, 12 de septiembre de 2012

El Oxímoron de una “Oposición Exitosa”

Hace no mucho tiempo noté que comenzó a desempolvarse una palabra casi en desuso, oxímoron, que significa básicamente contradictorio o negador de sus propios términos. Una frase que se contradice o niega a sí misma es un oxímoron. Por ejemplo, “blancura retinta”, “Fresca calidez”, “seca humedad”, “norte sureño” y así.

Para aproximarnos al concepto de oxímoron con un ejemplo de la vida real, resulta imposible (p.e.) concebir una victoria en Afganistan. No porque a los mascachicles les falten bombas o mercenarios para disponer en el terreno, sino porque para “vencer” debe inexorablemente existir un “vencido”, es decir, alguien que detenta un poder que le es arrebatado por los “vencedores”. Y ésta situación no se da. Si un boxeador sube al ring y su adversario está muerto en el medio del cuadrilátero, difícilmente pueda declararselo “vencedor”, por más que muela a patadas al muerto.

En la arena local, el editorialismo de la corpo se desgañita zamarreando a la oposición partidaria por no unirse, por no encontrar una estrategia exitosa para entrarle al kirchnerismo. Para que dejen de desesperarse por la cuadratura del círculo, estaría bueno que advirtieran que se encuentran ante un oxímoron: No se puede ser opositor (al kirchnerismo) y simultáneamente ser exitoso ¿Porqué? Porque para ser opositor, debería bregar por la liberación de Videla y sus secuaces, proponerle al pueblo la vuelta al FMI, abogar por la eliminación de la AUH, retomar las “relaciones carnales”, dejar de pagar las 2,5 millones de jubilaciones otorgadas a quienes carecen de aportes completos, volver a deber 70 mil millones de dólares adicionales de deuda externa, volver a deshacerse de YPF, etc.

Si con semejante “propuesta” logran convencer a la mayoría del electorado y ganar elecciones, es porque volvimos a los ‘90. Y Bernie ha muerto, aunque intenten revivirlo con Larrata.

Ése es el motivo basal por el que no pueden vencer, y en éso consiste la estrategia central del kirchnerismo: Arrinconarlos políticamente de modo tal que, para encarnarse como “opositor”, deban defender lo indefendible. Y con los resultados electorales que ya conocemos.

(Publicado también en "Artepolitica")

miércoles, 22 de agosto de 2012

Ay Manuel, Manuel... ¿Y el Diálogo y el Consenso? ¿Eh? ¿Eh?

 Según la historia de Billiken que nos cuentan los "crispados", pareciera que llegamos hasta acá a puro "diálogo y consenso". Que bastaba con que un generalote destratara a los "maturrangos" para que éstos, ofendidos, armaran sus petates y volvieran levemente ofuscados a la Madre Patria sin demasiadas ulterioridades.

Algo así paso con el episodio conocido con el nombre de "El Exodo Jujeño". Según recuerdo tanto de la escuela como del colegio, tan descalzado quedaba el episodio que uno terminaba creyendo que había sucedido tras un súbito y simultáneo afán migratorio por parte de la población local. Explicaciones del porqué, ninguna.

Como a veces las razones y los métodos empleados dejarían con el culo al aire a tanto discurso republiqueto de cartulina, que a la mañana se desayuna con bronce y a la noche mea agua bendita, fuimos a las fuentes para leer lo que decía el Bando Militar que emitió Don Manuel Belgrano el 29 de julio de 1812 al respecto:

“Don Manuel Belgrano, Jeneral en jefe… Pueblos de la Provincia: Desde que puse el pié en vuestro suelo para hacerme cargo de vuestra defensa, en que se halla interesado el Ecsmo. Gobierno de las Provincias Unidas de la República del Río de la Plata, os he hablado con verdad. Siguiendo con ella os manifiesto que las armas de Abascal al mando de Goyeneche se acercan a Suipacha, i lo peor es que son llamados por los desnaturalizados que viven entre vosotros i que no pierden arbitrios para que nuestros derechos de Libertad, propiedad i seguridad sean ultrajados i volváis a la esclavitud. Llegó pues la época en que manifestéis vuestro heroísmo i de que vengáis a reuniros al Ejército de mi mando, si como aseguráis queréis ser libre, trayendoos las armas de chispa, blancas y municiones que tengáis o podáis adquirir, i dando a la justicia de los que las tuvieran i permanecieran indiferentes a vista del riesgo que os amenaza de perder no sólo vuestros derechos, sino las propiedades que tenéis. Hacendados: apresuraos a sacar vuestros ganados vacunos, caballares, mulares i lanares que haya en vuestras Estancias, i al mismo tiempo vuestros charquis hacia el TUCUMÁN, sin darme lugar a que tome providencias que os sean dolorosas, declarandoos además si no lo hicieseis por traidores a la patria. ” Labradores: asegurad vuestras cosechas estrayéndolas para dicho punto, en la intelijencia de que no haciéndolo incurrieréis en igual desgracia que aquellos. Comerciante: no perdáis un momento en enfardelar vuestros efectos i remitirlos, e igualmente cuantos hubiere en vuestro poder de ajena pertenencia, pues no ejecutándolo sufriréis las penas que aquellos, i además serán quemados los efectos que se hallaren, sea en poder de quien fuere, i a quien pertenezcan. ” Entended todos, que al que se encontrare fuera de las guardias avanzadas del ejército en todos los puntos en que las hay, o que intente pasar sin mi pasaporte será pasado por las armas inmediatamente, sin forma alguna de proceso. Que igual pena sufrirá aquel que por sus conversaciones o por hechos atentase contra la causa sagrada de la Patria, o sea de la clase, estado o condición que fuese. Que los que inspirasen desaliento esten revestidos del carácter que estuviesen serán igualmente pasados por las armas con solo la deposición de dos testigos.” Que serán tenidos por traidores a la patria todos los que a mi primera orden no estuvieren pronto a marchar i no lo efectuen con la mayor escrupolosidad, sean de la clase i condición que fuesen. ” No espero que haya uno solo que me de lugar para poner en ejecución las referidas penas, pues los verdaderos hijos de la Patria me prometo que se empeñaran en ayudarme, como amantes de tan digna madre, i los desnaturalizados obedecerán ciegamente i ocultaran sus inicuas intenciones. Más, si así no fuese, sabed que se acabaron las consideraciones de cualquier especie que sean, i que nada será bastante para que deje de cumplir cuanto dejo dispuesto. Cuartel Jeneral de Jujui 29 de julio de 1812″. (firmado) Manuel Belgrano.”

Aaayyy Manuel, Manuel... ¿Qué es éso de andar degollando inclusive a los que inspirasen el desaliento? ¿Cuánto trabajo sin hacer tendrás doscientos años mas tarde, empezando por la usina de la calle Tacuarí? Mínimo, serás acusado de nazi-fascista, chauchesquiano y polpotista. Mínimo.

viernes, 17 de agosto de 2012

Enséñele a Mauricio a Encontrar el Dinero del Subte en Cinco Cómodos y Sencillos Pasos

Parece que Mauricio no encuentra la cuenta del Banco Nación donde tiene depositados los $120 millones que le viene girando el Gobierno Nacional. Para ayudarlo a resolver tan compleja tarea, le hemos redactado una guía práctica, que en apenas cinco pasos le permitirá alcanzar la meta deseada, que es hacerse cargo de los subtes:

1. Diríjase al dinero
2. No doble a la derecha
3. No doble a la derecha
4. No doble a la derecha
5. No doble a la derecha

jueves, 5 de julio de 2012

Che, ¿Alguien sabe...

 ...dónde se estudia para "Experto en Infiltración Bolivariana"?

Yo llegué hasta "El Sucio Trapo Rojo II" pero me bocharon y tuve que abandonar. Gasista Matriculado a lo sumo.

¡Cuac!

viernes, 27 de abril de 2012

Indignación

Cara de Rajoy cuando le avisan que Debido se encuentra en el piso 20 de YPF lustrándose los zapatos con las corbatas de Brufau, y Kichilof haciendo avioncitos de papel con el tratado de protección de inversiones.

lunes, 5 de diciembre de 2011

martes, 22 de noviembre de 2011

Machismo Idiomático

Zorro = Héroe justiciero
Zorra = Puta

Perro = Mejor amigo del hombre
Perra = Puta

Aventurero = Osado, valiente, arriesgado.
Aventurera = Puta

Cualquier = Fulano, Mengano, Zutano
Cualquiera = Puta

Callejero = De la calle, urbano, citadino.
Callejera = Puta

Hombrezuelo = Hombrecillo, mínimo, pequeño
Mujerzuela = Puta

Hombre público = Personaje prominente. Funcionario público.
Mujer pública = Puta

Hombre de la vida = Hombre de gran experiencia.
Mujer de la vida = Puta

HEROE = Ídolo.
HEROÍNA = Droga
ATREVIDO = Osado, valiente.
ATREVIDA = Insolente, devergonzada
SOLTERON = Codiciado, inteligente, hábil.
SOLTERONA = Quedada, poco deseada, la dejó el tren
DIOS = Creador del universo y cuya divinidad se transmitió a su Hijo varón por línea paterna.
DIOSA = Ser mitológico de culturas supersticiosas, obsoletas y olvidadas.
SUEGRO = Padre político.
SUEGRA = Bruja, vieja intrusa
MACHISTA = Hombre viril, macho
FEMINISTA = Loca, amargada, resentida
DON JUAN = Hombre galante, seductor
DOÑA JUANA = La mujer de la limpieza

Sólo hay una excepción:
Zapatera: La mujer del que confecciona y repara zapatos
Zapatero: Hijo de puta

jueves, 27 de octubre de 2011

¿Y ahora qué carajos le digo?

Si vieras que lindo que está tu país, flaco, no lo podrías creer. ¿Te acordás cuando asumiste con el 22% de los votos, y jugabas con el bastón? Qué increible. Debo reconocer que en el 2003 yo te voté pero no era un voto tuyo sino en contra de la dupla de innombrables. Todavía no te creía un soto. Qué vas a creer en “los políticos”. El 2001 estaba fresco y la confianza había que ganársela. A pulmón y sin un mango para reparar el desastre que quedó en tus manos. Debo reconocer que durante las primeras horas de tu “triunfo” con el 22, si me acercaban el kirchnerómetro marcaba cero. Cero. Igual que el peronómetro.

Horas después, y como primera medida, te mandaste 23 generalotes al buche. Y las madres y abuelas fueron las primeras que recibiste. Y el cuadrito ¿Te enteraste que ayer el tapón que quisieron ponerle a la historia finalmente voló por los aires? ¿Qué la camarilla genocida entró, ahora sí, a la carcel? Pero bueno, me dirás, yo qué carajos tengo que ver. Si simplemente hice lo que se debía en un país normal. Yo podría retrucarte diciendo que no estábamos en un país normal, sino en un país resignado, deshilachado, triste. Eso nos parecía “un país normal”. La aberración perpetua era el país normal. Ya no.

Mirá flaco, yo no sé expresarme muy bien. Sí, escribir sé, pero eso no alcanza. ¿Porqué no te pegás una vuelta y lo ves por vos mismo? Siento una gran pena por la ingratitud que sufriste mientras estuviste en tu país. Mucha ingratitud. A cuántos les salvaste la cabeza, y el día en que se te ocurrió pedirles un poco, te clavaron un puñal por la espalda. Si hasta festejaron con asados el día en que te sellaron el pasaporte. Mala gente ¿eh? Muy mala gente. También recuerdo haberte ido a visitar al sanatorio en el que estabas cuando por dos veces consecutivas amagaste con irte. ¿Sabé cuántos había haciéndote el aguante afuera? Cinco pibes de La Cámpora y veinte movileros. Las dos veces que fui, ése era el panorama. Nadie.

¿Cómo no hablar de ingratitud entonces? ¿Qué querés que te cuente? Bueno, sí, algo hay para contar, aunque un poco tarde. Desde allá quizás no lo veas, no sé si habrá salido en los diarios, pero parece que Cristina levantó tus banderas y las llevó a la victoria. Como “esa mujer”. Parece que mucha gente por aquí hizo un curso acelerado de “comprensión de textos”, y ahora ya no sólo sabe leer, sino que además comprende lo que lee, escucha y ve. Le significa algo. Y reacciona. Yo incluido.

La pucha, qué lindo es comprender. Ves tantas cosas que antes te comías de un bocado sin siquiera analizarlo… hasta que un día desconfiamos un poquito y le mandamos a hacer un análisis al “agua pura y cristalina” que consumíamos, y parece que en vez de encontrarle arsénico, nitritos y metales pesados, le encontraron mentira en altas dosis, acompañadas de distorsión, falsedad, recortes envenenados, intencionalidad expresa y tanta basura más… Mirá vos. Tan limpia y cristalina que parecía...

¡Si vieras las caras de los falsificadores! No te podés imaginar el veneno que chorrea por las pantallas, el pus que estalla en los editoriales de la nube de pedos en la que viven. Qué mal se vive ahí. Qué vida de mierda que tienen. Aunque sí, seguro, cómo no te lo vas a poder imaginar si lo viviste en primera persona mientras estuviste en la Argentina. Pero es peor, te lo aseguro. Aunque cueste creerlo, es peor. Pero en fin, no vale demasiado la pena detenerse en ellos. Defienden sus intereses desde sus atriles disfrazados de vaya uno a saber qué. Ya está, ya fueron, no valen ni el medio byte que les estoy dedicando. Vuelta de página.

Qué sé yo, flaco, podría llenar tres carillas haciendo el racconto de lo que dejaste antes de salir de viaje. Pero para qué. Si vos y yo lo sabemos. Si medio país ya lo sabe. Pero se te extraña ¿eh? Puta si se te extraña. ¿Porqué no te dejás de joder un poco y te pegás una vuelta por aquí? Dale, no jodas. Te aseguro que la “crispación” quedó confinada en sede editorial. Sólo ahí. El pueblo está con vos.

Bueno, che, te dejo porque me tengo que ir a un homenaje que se hace hoy. Va a estar lindo. Hoy, justo, justo, al cumplirse un año de tu partida. Lo que son las coincidencias ¿No? Qué lo parió.

Chau, flaco. Un abrazo y volvé cuando quieras. No sabés la que te estás perdiendo.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Nacimiento


Por Pablo Ferreyra

Fue un miércoles. Una semana después para ser más exacto. Y lo comparto porque sé que miles, ahora millones, me van a entender: empezaba el día del censo nacional y yo estaba desde temprano levantado pensando en ese número que era mi hermano, ese número que no era más.

Había vuelto a dormir un poco mejor. Sin las imágenes de la ambulancia y del disparo. Sin el apellido "Ferreyra" en todos los canales, pero ya con la promesa de conocer a la Presidenta y de que esté Él en esa reunión.

Siempre me gustó Cristina, con Néstor me resistí más. Pero me ganó de a poco y fui entendiendo que ese ojo desviado estaba puesto en el futuro. Todavía sigo fantaseando con conocerlo, con votarlo.

Lo veía más cercano a mí, más cercano a todos. Un tipo común, cálido, metido en el rosqueo, armador, leal y jodón. Que ve clarito los límites de la política real, ese borde donde se hace historia o se juega sucio. Ese tablero de ajedrez en donde todos jugamos, pero en donde Él hacía el primer movimiento. Y nosotros acompañábamos.

Concretamente: a mí Néstor me devolvió la militancia, me trajo a la política de nuevo.

Yo estaba fundido, mi experiencia en la izquierda término mal. No me arrepiento de mi educación, aprendí de todo ahí; a poner el ojo en la economía internacional, en las relaciones con EE.UU, en la lucha de clases que no abandono y me ayudan a visibilizar a los actores en este gran campo de batalla; pero terminé mal.

Y de a poco, de creer que este gobierno maquillaba su rostro con medidas populistas empecé a ver esos cambios profundos, y me expresé, y encontré un "otro" como yo que vino de la izquierda para defender en voz alta a Néstor y Cristina con la crisis del "campo" y la 125. Y después otro más. Y lo otro es historia de todos los que militan.

Esto que viene ahora es muy personal y entiendo que no sea fácil de compartir, pero no exagero si sentí a Kirchner padre de mis nuevas convicciones.

Y una semana después de perder a mi par; a mi hermano, al que me corría por izquierda, ese nuevo referente del trotskismo y los movimientos sociales; muere Néstor.

Temprano, esperando al censista, me entero por TV. Dice que está internado y con mi mujer ya sabemos que está muerto. La placa negra de Crónica lo dijo más claro después, me sentí desolado.

En una semana perdí toda referencia con la militancia política de nuevo. Quedé huérfano de padre y sin mi hermano. Perdí la posibilidad de juntarme a hablar con Él y que me ayude en la búsqueda de justicia por Mariano.

Me sentí solo. Sin dolor (porque ya se lo había llevado la muerte de Mariano) pero confundido y triste.

Llamé a Patucho, estaba conmocionado. Yo no encontraba el norte. Fueron horas de estar perdido. Pero hice memoria. Recordé el conflicto rural, cuando parecíamos un puñado de locos contra todos.

Recordé cómo nos amuchábamos, que éramos más de lo que decían y soñé con la Plaza llena para recordarlo.

Esa noche, entre la tristeza y la desorientación, fuimos llegando miles a la plaza en una movilización que duró varios días.

Experimentamos la compañía, la fragilidad y la fuerza de Cristina, el amor del pueblo, el nacimiento del kirchnerismo.

Le dimos un sentido a la muerte de Néstor, la juventud copó la Plaza y se ganó el lugar que perdió en el ´74, tomamos la posta.

Y ahora, con este triunfo electoral, me atrevo a pensar que los próximos 4 años serán de los jóvenes, donde nos formaremos para gobernar el país bajo la mirada puesta en el futuro de Kirchner.

Néstor nos dio voz, Cristina nos trajo al frente. No vamos a tener otra oportunidad.

lunes, 24 de octubre de 2011

El tren de la historia, abollado, sucio y repleto

El triunfo arrasador de Cristina Kirchner escribe hacia adelante, pero también hacia atrás. Resignifica una historia. Crea un clima, la sensación de que el que se quedó fuera no participó en uno de los principales relatos políticos de la democracia argentina. Cristina se convirtió en la presidenta más votada desde el retorno a la democracia, en la presidenta que sacó mayor diferencia a sus competidores en toda la historia del país, en la cabeza del único proyecto político que fue votado por tercera vez consecutiva en toda la historia de la democracia argentina.

Hay una resonancia poderosa en esas marcas. La cantidad no da la razón, pero se la quita a las lecturas cerradas de la oposición. Tiene que obligar a la reflexión, a buscar nuevas explicaciones, nuevas conclusiones sobre los hechos, por lo menos a no negarlos. El gobierno que reestatizó las jubilaciones en un acto estratégico de soberanía y justicia social no puede ser la continuidad del menemismo, como dijeron. El gobierno que anuló la legislación de impunidad y encarceló después de tantos años a los criminales de la dictadura no puede ser la continuidad de la impunidad, como se dijo. El gobierno que se hermanó con otros gobiernos populares de la región e impulsó un proceso de integración como nunca antes en Sudamérica no puede ser el gobierno de los aislados. Todas esas explicaciones y muchas más fueron pompas de jabón.

Y es más, el que alguna vez soñó con meter presos a los asesinos, con participar en un proceso de unidad de los pueblos latinoamericanos o con darle capacidad de decisión soberana al Estado frente a las corporaciones y los organismos financieros internacionales, el que soñó todo eso y más, pero se quedó a un costado, se quedó a un costado, perdió el tren de la historia abollado, sucio y repleto de pasajeros. Las oportunidades de la vida siempre son imperfectas, como se lamentan las solteronas.

Escribe hacia atrás, resignifica, y donde había supuesta cooptación de tradiciones y culturas, hay continuidad, por ejemplo. “Somos de la gloriosa, Juventud Peronista(...) y a pesar de los golpes, a pesar de los muertos, de los desaparecidos, no nos han vencido”, fue la primera canción que recibió Cristina al entrar ayer al bunker del Intercontinental. Lo que parecía cooptación era un puente, el espíritu de una Argentina rebelde, noble y generosa que encarnó en una generación masacrada y repudiada, que encontraba un lugar, se completaba en la historia, cerraba su propia tragedia en una continuidad que para esa generación es culminación, la paz de encontrar la posta que la contiene y la continúa.

Eso que se resignifica hacia atrás abre ventanas al futuro, remueve conciencias, atrae a las Madres, crea enemigos de poder, pero compromete, tiene costos políticos pero conecta con las nuevas generaciones. Crea el vínculo dorado con la juventud y la proyección en el tiempo. Tuvo la capacidad de provocar el reconocimiento tan difícil y exigente de los jóvenes. Reconocer a aquellos jóvenes del pasado fue uno de los pilares del puente hacia los nuevos jóvenes. Es la única fuerza que promovió a la política a hijos de desaparecidos, a nietos restituidos, que dio protagonismo a las Madres y eso la diferencia de otras fuerzas de centroizquierda. Ninguna otra fuerza progresista o de derecha lo hizo. Ni siquiera la izquierda que, por el contrario, disputó espacios con ellas. Nadie quiso reivindicar a una generación, algunos escuchaban a las Madres, pero las mantenían lejos, no se mezclaron, ninguno les ofreció que fueran parte de ellos, porque nadie quiso comprometerse con sus reclamos ni contagiarse la lepra setentista.

Son decisiones que tienen consecuencias. En este caso fue avanzar contra el sentido común de una época y eso les evitó caer cuando se derrumbaron esos axiomas de la posdictadura. Ese paso que parecía al vacío creó ciudadanía porque derrumbó los mitos del miedo y los implícitos que perduraban de la dictadura, y porque fue salir del discurso progresista para ser progresista en la acción política, algo que hasta entonces parecía imposible. Son méritos que otras fuerzas progresistas deberán esforzarse para alcanzar y superar.

El significado histórico de esa catarata de votos abarca también al espíritu de aquella generación masacrada y repudiada, la incluye, nadie la aparta. Está votando también ese espíritu y eso es construcción de ciudadanía porque es reparación a una generación que fue lo que la sociedad quiso que fuera y que después le dio la espalda. No están votando a las organizaciones políticas de los ’70, sino a una generación que fue protagonista, víctima y producto de una circunstancia histórica. Es un voto que respalda los juicios y la cárcel a los asesinos de la dictadura. El kirchnerismo fue la fuerza política que lo hizo y fue la fuerza que se votó.

Este recorrido que hace el kirchnerismo a través del movimiento de derechos humanos lo repitió a través de todos los nuevos relatos de la Argentina de los últimos treinta o cuarenta años. Tanto el movimiento de los derechos humanos como el de los piqueteros y desocupados, como el de los nuevos trabajadores y los sindicatos combativos, impulsó políticas democratizantes de igualdad de género y antidiscriminatorios de los pueblos originarios y creó ciudadanía por esos caminos. Dio espacio, abrió lugares, mucho antes que alguna otra fuerza se diera cuenta. Todos esos movimientos fueron representados en las listas del Frente para la Victoria, mientras la oposición seguía tratando de pensar que enfrentaba sólo al viejo tronco justicialista heredado del menemismo.
Esa dificultad para ver la transformación que se producía en el kirchnerismo que estaba generando todas esas aperturas, y ver el espejismo de una imagen congelada en el pasado fue la misma dificultad para entender su incapacidad de dar cuenta de una sociedad nueva. Una sociedad que cambió desde la dictadura y los ’90, hasta la crisis del 2001-2002 y las gestiones kirchneristas.

Hay una sociedad nueva, que tiene sus nuevos relatos, que nunca son generales, pero que son tomados por el conjunto para formar el nuevo mosaico. Ese mosaico apenas se ve reflejado en las fuerzas políticas de la oposición. Sin un respaldo mediático que fue cuestionado y relativizado, la oposición se reveló esquelética como a través de una máquina de rayos X. Esa fue la imagen que revelaron estas elecciones. Estas fuerzas no dan cuenta del nuevo país o no han sabido integrar a su discurso esa realidad cotidiana, aunque a veces puedan sentirla.

El resultado escribe hacia adelante porque demuestra que esa política económica, cultural, social, internacional y demás fue aceptada, generó consecuencias positivas que la sociedad pudo percibir. Esa retrospectiva está diciendo entonces que es sobre esas políticas que se tiene que insistir y profundizar. Se resignifica el futuro porque la experiencia del pasado permitió la concepción del proyecto o del modelo o de la propuesta, como se le quiera decir. Es el modelo que surge de una experiencia y que se consolida por la aprobación de la sociedad en esta elección abrumadora. Es un proceso que se da muy cada tanto, que tiene todas las condiciones para que cuaje una experiencia política que trascienda en el tiempo. Y la mejor forma de ayudar a su trascendencia en el tiempo y en un territorio bien definido en el campo del progresismo nacional y popular será que la oposición asuma, como lo viene haciendo, la misma actitud que tuvo con el primer peronismo. El kirchnerismo podrá meter la pata, pero aun así tendrá garantizada su supervivencia con una oposición que vive metiendo la pata.

 Luis Bruschtein, Página/12 24/10/2011