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domingo, 4 de septiembre de 2011

El “sensacionalismo político”

Por Cynthia Ottaviano

Así como llegó a la televisión el infotainment, esa mezcla de información y entretenimiento, espectacularizando las noticias, en la gráfica ya estamos en condiciones de darle la bienvenida al ‘sensacionalismo político’ que persigue como objetivo construir hegemonía gobernando las emociones de la sociedad.

El viernes pasado sucedió algo curioso: el título principal de tapa de los diarios Tiempo Argentino y Clarín fue el mismo, casi calcado. “Caso Candela: investigan si fue una venganza narco”, eligió este diario, y “Crimen de Candela: investigan si fue una venganza narco”, fue el de Clarín. La sorpresa no fue por la coincidencia, sino porque el título de referencia es informativo y hace rato que Clarín dejó de informar.

De hecho, se convirtió en el mejor ejemplo para comprender el nuevo fenómeno gráfico que quedó en evidencia con la cobertura de la desaparición, primero, y asesinato después de Candela Rodríguez: los límites habituales que tenía la prensa amarilla en la Argentina empezaron a desdibujarse al punto de que el diario de mayor circulación del país apela a las emociones de manera sistemática, resignando información, no sólo en las notas policiales sino también en las políticas, y ese es el punto. Fue llamativo lo del viernes porque el día anterior Clarín había sido el diario que más adjetivos había usado en su tapa para calificar el crimen y no para informar sobre él. El enfoque estaba puesto en las sensaciones y no en los hechos. Y había sido el que con mayor énfasis había dejado al descubierto esta nueva categoría del periodismo gráfico que llamaré “sensacionalismo político”, es decir, aquel que tiñe de amarillo una cobertura política o a aquella noticia policial le asigna vínculos políticos, señalando supuestos usos de ese hecho por la dirigencia, permitiendo leer en segundas líneas que en realidad es el medio el que lo usa y en definitiva politiza el mensaje.

Así como llegó a la televisión el infotainment, esa mezcla de información y entretenimiento, espectacularizando las noticias, en la gráfica ya estamos en condiciones de darle la bienvenida a este “sensacionalismo político” que persigue como objetivo construir hegemonía gobernando las emociones de la sociedad, entendida como una gran audiencia. Apropiarse ya no sólo del “sentido común”, sino de las “sensaciones comunes” en torno de un hecho.

Muchos de los columnistas políticos de los diarios Clarín y La Nación no han logrado sustraerse a esta lógica. Aunque desde otro enfoque, que es aplicando sus propios sentimientos, sus propias sensaciones y proyectando sus propios deseos, perdieron el principio de realidad, ese que nos permite coincidir en que un perro no es una banana y que un auto no es una heladera, base de todo análisis sea político o no, dejando que las propias emociones tiñan sus lecturas y los lleven entonces a conclusiones erradas, pero previamente sostenidas como una verdad revelada durante un tiempo considerable, como para confundir a muchos. Nos cambian la realidad sin aviso. Nos gritan “el rey está vestido” sin mosquearse, aun cuando todos lo vemos desnudo. Sólo por citar el ejemplo más reciente, después de que desde el diario Clarín se montara durante 15 días (desde el jueves 18 de agosto en adelante) una campaña mediática para instalar que hubo “irregularidades graves” y hasta “fraude” en las PASO –hecho desmentido por el escrutinio final–, en la sección Del editor al lector, el jueves 1 de setiembre, Ricardo Roa, escribió “nadie habló de fraude”. Lo mismo había sostenido Beatriz Sarlo, el día anterior, desde Radio Mitre, es decir, negaban que se hubiera hablado de fraude desde los mismos medios de comunicación que denunciaron una y otra vez el inexistente “fraude”, con el objetivo de esmerilar el resultado y su proyección al 23 de octubre. Si no basta con repasar las notas publicadas en Clarín, “en Pergamino, el intendente radical habla de fraude” (19 de agosto), “Santiago: denuncian fraude” (20 de agosto), “Cristina quedó arriba del 50% y Alfonsín se mantuvo segundo” (31 de agosto), donde se resaltaba en negrita “algunos hablaron de irregularidades. Otros de fraude”, o la del propio Ricardo Kirschbaum, editor general del diario, quien escribió, el 28 de agosto: “los errores en el escrutinio los admitieron un juez electoral y otra jueza también electoral, la que condescendiente, las llamó “picardías”, como si hacer fraude (sobre todo en una urna) fuera algo jocoso”; y esta última frase que comienza con “como si hacer fraude” la resaltó también en negrita. Entonces, si hablaron de fraude y luego niegan que se haya hecho, es como si se nos dijera que el 14 de agosto va a llover, habrá tormenta, hay nubes, ya hay viento, y cuando llega el 14 de agosto, hay un día espléndido de sol radiante, pero algunos están con paraguas, y entonces nos reprendieran: “Por qué están con paraguas, si nadie habló de lluvia.”

Las personas que niegan la realidad o que toman hechos irreales, imaginarios, para augurar una realidad que nunca llega, y cuando ocurre, la niegan, demuestran un alto grado de psicopatía. Qué pasa entonces, cuando estas personas tienen una pluma en la mano y se convierten en desorientadores profesionales. Si el contrato social se rompe, el perjuicio es conocido por todos, pero si es el contrato mediático, el pacto con el lector, con la audiencia, el que se rompe o se corroe, ¿cuáles son las consecuencias? El propio Joaquín Morales Solá, el hombre con poder de censura durante la última dictadura en el diario Clarín, escribió en la tapa del diario La Nación, el miércoles pasado: “El problema de la oposición es que creyó en la teoría de que el kirchnerismo era un ciclo terminado”, sin reconocer que él mismo había sido autor de esa teoría y así lo había escrito el 28 de diciembre de 2008, también en La Nación, cito textual: “El kirchnerismo, como ciclo político histórico está terminado.” Claro, ante la evidencia del amplio apoyo de la mayoría a Cristina Fernández en las PASO, mejor dar marcha atrás, no importa si es llevándose puesta a la propia realidad. Lo que hizo Morales Solá fue algo así como decir “el problema no es mío por escribir análisis errados, el problema es de la oposición por creerme”. En un punto tiene razón, pero estimo que además de escribirle a la “oposición”, les escribe a sus lectores. O eso debiera. Y debiera por ende respetarlos, tal vez si se equivocó corregirlo o por lo menos hacerse cargo. Cuando señalé este alto grado de esquizofrenia, en el programa radial Tinta Roja, de Radio Nacional, diciendo que si tuviéramos un termómetro para medir los niveles de cinismo, contradicción e hipocresía de algunos de los columnistas políticos de La Nación y Clarín estallaría porque no los podría medir, Beatriz Sarlo se molestó.

Tal vez porque ella misma ha errado otros análisis, como aquel en el que sostuvo que el Bicentenario pasaría “sin que nos demos cuenta”, y poco después millones de personas le dieron un baño de realidad único al inundar las calles para festejarlo durante varios días seguidos. Tal vez sea la hora de llamarse a una reflexión menos sesgada por los sentimientos, menos atravesada por el sensacionalismo político, reconociendo que han perdido el timing, que ya no saben cuál es la verdadera temperatura de ese corazón que late y no encuentran, que algunos llaman pueblo, más acorde a la realidad, a la búsqueda de verdad, aun cuando sea contraria a los intereses de las clases a las que creen pertenecer, los representa o simplemente los emplea. No es necesario tampoco enojarse, con hacerse cargo alcanza.

viernes, 26 de agosto de 2011

miércoles, 17 de agosto de 2011

miércoles, 13 de julio de 2011

Fito

Ahora se rasgan las vestiduras los que hace no más de dos meses inflamaban su verba defendiendo el derecho de que Vargas Llosa viniera a hacer su brulote antipopulista. Ahí primaba la -de pie por favor- “Libertad de Expresión”.

24/7 estos iluminados viven derramando fecas sobre el medio país que votó (y volverá a votar) a Cristina. Ni qué hablar si un negro cabeza llega a votar lo que ellos denomina “los Barones del Conurbano”, que por el chori y la coca -obviamente- entregan su alma a satanás. No es un “voto de calidad”, según confesara el escuerzo Solanas.

¿Hasta cuándo hay que seguir poniendo la otra mejilla?

miércoles, 17 de noviembre de 2010

¡Mor - tal...!

("Gentilmente cedida" por catanpeist)


CONTRA EL LANATISMO, ENFERMEDAD INFANTIL DEL PERIODISMO
Carta abierta a Jorge Lanata


por Hugo Presman

Lanata

Hace varios días que he estado dando vueltas con la intención de escribirte.

Lo hago sin otra autoridad que el haberte abierto mi casa para que entraras en forma de voz (la radio, con programas como Hora 25, Lanata AM), la imagen (televisión, Día D, Después De Todo), la prensa escrita (Página 12, Crítica, Revista XXI, XXII, XXIII), libros (Cortinas de Humo, La guerra de las Piedras, Polaroids, Historia de Teller, Argentinos, ADN, Hora 25, Muertos de amor) y varios documentales que realizaste.

En una oportunidad fui al programa de radio que hacías en la Rock and Pop, para ver cómo trabajabas. Soy un oyente radial veterano, de más de sesenta años, y recién hace 12 pude darme el gusto de conducir y coconducir programas de radio.

Fui periodista siempre, aunque no ejercía profesionalmente ocupado en la militancia universitaria y política, en la docencia universitaria y en las actividades inherentes al contador público.

Muchas veces he dicho ante el micrófono que fuiste uno de los periodistas más originales en las últimas tres décadas. Innovaste en Página 12, en día D, hiciste un buen programa como Hora 25, y algunas cosas recordables de fuerte impacto en la revista XXI como el agujero en la tapa en uno de sus primeros números.

No me olvido de una actitud tuya valiente e inusual como la denuncia por irregularidades de una empresa que publicitaba en tu programa.

Recuerdo reportajes que mantenían en vilo al televidente como el que le realizaste a Cecilia Felgueras que codirigía el Pami durante la Alianza, al dirigente sindical Luis Barrionuevo, al periodista Mariano Grondona.

Desde que volviste a la televisión en Canal 26 —también lo dije al aire— te he notado en una versión light, como si estuvieras aburrido; o debido a que la situación que vive el país con importantes debates, incluido el papel del periodismo, te ha dejado en posición adelantada (fuera de juego).

Como si una situación esperanzadora aquí y en unos cuantos países de América Latina te dejara en off-side. Como si a los cincuenta años hubieras envejecido exponencialmente. Tal vez el empresario periodístico se comió al periodista, igual que algunos sindicalistas gordos que en su juventud fueron combativos.

¿Habrá también una conceptualización que llegue a calificar de periodistas gordos a aquellos que decidieron arrumbar sus sueños y sucumbieron al reconocimiento del establishment?

Aquel periodista ingenioso se ha transformado en alguien que se plagia mal a sí mismo. Ya había pasado con Crítica que fue una versión menor, muy desmejorada, de la mejor Página 12.

Tus reportajes actuales son conversaciones sin repreguntas. Acostumbrado al éxito, transitas un periodo de reiterados fracasos, como Critica, el teatro de revistas, la escasa repercusión de DDT (Después de Todo).

Será por eso o tal vez porque el escenario político no te sienta cómodo que has perdido los estribos. Y entonces empezás a derrapar mal.

Declarás “Me tienen harto con la dictadura”, justamente a vos que en Página 12 hiciste un emblema de la lucha por verdad y justicia para esclarecer a las aberraciones perpetradas por el terrorismo de estado y sentar en el banquillo de los acusados a los asesinos.

En ese editorial dijiste entre otras cosas:

“Quiero pensar tranquilo. Déjenme pensar tranquilo… Hay cosas que estoy de acuerdo con Clarín y en otras estoy de acuerdo con el gobierno…. En la Argentina no se puede hablar. Sos una cosa u otra…. La pelea con Clarín no es una pelea ideológica, es una pelea por negocios”.

¿Sabés lo que me llama la atención Jorge?

Que a pesar de que sos un divulgador histórico, no entiendas que siempre y especialmente en las coyunturas decisivas está lo principal y lo secundario.

En el caso de Papel Prensa (que en la revista Noticias afirmás “que no le importa a nadie y encima con pruebas falsas”) lo fundamental es terminar con el monopolio. Lo secundario son las intenciones, que no es el campo de un analista político sino del psicoanálisis.

En la página 402 del tomo 2 de “Argentinos” escribiste:

“La historia de Papel Prensa es el sueño de cualquier editor: un monopolio de papel barato.”

Resulta contradictorio que cuando se está librando el combate para revertir situaciones anómalas que vos denunciaste pero obviamente no tenías poder para modificarlo, ahora te entran las dudas. En el modelo lanatacéntrico las cosas son importantes si caen bajo tu interés y dejan de tenerlas cuando la enarbolan otros.

Hacés afirmaciones categóricas como “pruebas falsas” y no aportás una sola prueba que avale tu aseveración. Buscás en la realidad procesos cristalinos. No los hay. Tampoco en la historia, que es la política del pasado como la política es la historia del presente.

Tu posición me parece similar al que entra al Vaticano, se para frente a La Piedad de Miguel Ángel y en lugar de admirar la fenomenal escultura, se concentra en la mosca posada sobre la cara de Jesús. Y después sale hablando de la mosca.

O en tu estilo conforme a tu escala de prioridades, denunciando que el artista se quedó con un vuelto cuando compró el mármol en Carrara.

Ya cumpliste cincuenta años y es hora de que entiendas que una posición ideológica expresa siempre intereses económicos.

Un filósofo que sabía de esto, un tal Carlos Marx sostenía:

“En la historia como en la naturaleza, la podredumbre es el laboratorio de la vida”.

No estamos viviendo una revolución. Apenas —pero para una Argentina arrasada parece revolucionario— un intento de desarrollo capitalista con recuperación de algunos resortes económicos, una mayor presencia del Estado, un mayor control sobre el mercado y poner en caja algunas corporaciones mientras se favorecen y desarrollan a algunos sectores económicos. Recuperación de la influencia de los sectores sindicalizados y mejoría en las leyes que regulan el trabajo.

Predominio de la política sobre la economía. Política exterior latinoamericana con logros como la UNASUR y el no al ALCA.

Apenas algunos de los avances concretados. El kirchnerismo tiene continuidades y rupturas con la década infame de los noventa. Por sus rupturas recibe críticas despiadadas del establishment y sus voceros mediáticos.

Y por sus continuidades se los crítica desde sectores de izquierda, que según como se ubiquen ayudan a intentar profundizar lo existente o son funcionales al poder económico afectado.

Olvidan una vieja frase de Armando Tejada Gómez:

“Como el mundo es redondo, si uno se corre mucho a la izquierda, termina abrazado a la derecha”.

¿Preguntás por qué ahora se hace esto?

La respuesta sería: ¿Por qué no ahora?

Si el gobierno avanza en algo que siempre propusiste, no te quedes al costado del camino como un moderno Hamlet sumido en dudas existenciales. Conservá la distancia crítica que te parezca. Pero esa equidistancia debe ser simétrica, tanto en relación al gobierno como del poder económico.

Si no, tu planteo es tan tramposo como tu reiteración que

“la presidenta habló una hora y media, por cadena nacional, de algo que pasó hace 34 años”.

Presentó el informe elaborado sobre Papel Prensa ¿de qué querés que hable?

Parecés esos oyentes de radio que cuando uno trata un tema, por ejemplo la pobreza, llaman diciendo por qué no se habla hoy de la inseguridad o la situación de los jubilados, temas tal vez analizados la semana anterior.

Demagógicamente preguntaste: ¿Habló del hambre, de la educación, de la inseguridad?

Y repetís, con la insistencia que le criticás a 6-7-8:

“Ayer la presidenta habló una hora y treinta de Papel Prensa. En todo lo demás nos va como la puta madre. Habló de algo que pasó hace 34 años cuando hoy y ayer se mueren chicos de hambre.”

Disculpá Jorge, pero tu amiga Mirtha Legrand no lo hubiera hecho mejor. Si la misma que te elogia en sus almuerzos en donde sos invitado en soledad y le retribuís su admiración con toneladas de miel hacia su persona dedicándole un libro con la leyenda:

“Para la Chiqui que es una grande. Con cariño y admiración. Jorge”.

Permitime que te lo diga, pero al antiguo transgresor progre parece que lo has jubilado. O tal vez coincidas con Elisa Carrió, la que te ofreció ser candidato a jefe de la ciudad de Buenos Aires, quien en otro encuentro gastronómico dijo que la diva “manducadora” era la mejor periodista argentina.

Parece increíble que en la contienda sobre la ley de medios, creas que Clarín es el más débil. Es tan endeble el multimedio que la ley recién se podrá aplicar integralmente, según quien gane el próximo gobierno o será archivada para siempre.

Es un grupo hegemónico tan anoréxico que puede escamotear durante años y años una prueba de ADN de los hijos adoptados irregularmente por Ernestina Herrera de Noble.

Dijiste:

“No le creo (a los Kirchner) su preocupación por los derechos humanos porque además compraron los organismos de derechos humanos.”

Coincido con vos que los Kirchner no se preocuparon por el tema hasta que primero Néstor y luego Cristina llegaron a la presidencia.

Por convicción tardía u oportunismo cambiaron. Vuelvo a decirte: el análisis político considera hechos no intenciones.

Si hubieras vivido en 1810/1811 habrías criticado el Plan Secreto de Operaciones de Mariano Moreno porque en 1809 escribió La Representación de los Hacendados que era su antítesis.

¿Qué le pasó a Mariano Moreno? te hubieras preguntado. Y te hubieras quedado en el palco mirando cómo se definía la suerte de lo iniciado en 1810.

Adoptás la misma posición de los socialistas que se mostraban incómodos y hasta llegaban a votar en contra ante la ejecución de algunos de sus proyectos por Perón o como Victoria Ocampo que luchaba por el voto femenino pero se opuso cuando lo concretó Eva Perón.

Como decía Hipólito Yrigoyen “esas son patéticas miserabilidades”

Decís que compraron a los organismos de derechos humanos. Es una acusación por lo menos aventurada que sabés que no podes probar. Si Hebe, Nora, o Estela afirmarían que vos decís lo que decís porque querés quedar bien con Clarín ¿cómo reaccionarías? Tal vez con la crispación adjetivadora de tus declaraciones a la revista Noticias.

En mi opinión, Abuelas y un sector de las Madres, encontraron después de muchos años de adversidad, donde vos las apoyaste y acompañaste, pero no los gobiernos, un lugar donde fueron comprendidas y reconocidas por el oficialismo.

¿Cuál es el derecho que te asiste de colocarte a la izquierda del dolor de los familiares de las víctimas?

Elsa Oesterheld a la que le desaparecieron su esposo y sus cuatro hijas le dijo a la presidenta en la Feria del Libro de Frankfurt:

“Yo que creí estar muerta y hoy vuelvo a tener esperanzas.”

Solidarizarse y haber luchado y seguir luchando por verdad y justicia de una tragedia argentina es justo y lógico. Sobreactuar el dolor por encima de las víctimas ronda el grotesco. Me imagino que te debe sacudir hasta las vísceras cuando Estela de Carlotto dice que “Lanata está del tomate” o “que tus declaraciones son de un papanata.”

¿No sería bueno que incorpores el comentario de los más directamente afectados por el terrorismo de estado, reflexionando en dónde has quedado ubicado?

Tal vez te ayude en tu deseo de pensar tranquilo.

También sostenés que “somos el hazmerreir en el exterior”.

Osvaldo Bayer, un crítico duro, insobornable, a quién vos llevaste a Página 12, le dijo al diario Tiempo Argentino en relación a la Feria del Libro de Frankfurt:

“Hace diez años nadie imaginaba que la Argentina sería la invitada de honor” (8-10-2010 página 35).

En la revista Noticias insistís:

“El kirchnerismo usó y prostituyó los derechos humanos… por un lado parte de los organismos se vendieron y por otro lado el gobierno los usó o ellos se dejaron usar. Es una mezcla de todo”.

Cuando uno formula este tipo de afirmaciones, es conveniente observar quiénes aplauden y quiénes critican. Si alguien propone la reforma agraria y recibe el aplauso de la Sociedad Rural, es obvio que el que está equivocado es el que la propone y no quienes la aplauden.

Uno de los nietos recuperados ha afirmado que cuando te veía el apropiador quería que apague la tele y ahora está seguro que te aplaudiría.

“Hay mucha mentira alrededor de los setenta y me hartó. Me lo fui bancando durante muchos años, pero finalmente cuando los setenta llegan al poder, como hoy, y piensan la política de la misma manera en lo que hacían hace 40 años tenemos que hacer algo porque si no todo va a volver al mismo quilombo. Porque nada te garantiza que cuatro forros no vayan a agarrar los fierros y armar quilombo otra vez“.

Parece mentira que manejes un análisis tan superficial. Ni los tiempos son comparables ni las situaciones. Por una cuestión de edad a los setenta los leíste o te lo contaron. Por las mismas razones fui testigo y protagonista secundario de aquella etapa.

La mal llamada Revolución Argentina había radicalizado y nacionalizado a la pequeña burguesía descubriendo las potencialidades del peronismo, incluso sobrevalorando las mismas. La sociedad en sus sectores mayoritarios hablaba y proponía como mínimo un capitalismo de estado y como máximo el socialismo.

El Cordobazo implicó un hito en un sostenido avance de las masas. Surgieron organizaciones armadas que tenían justificativo- más allá que no estaba de acuerdo con la metodología- por la proscripción de las mayorías populares personificada en Perón exiliado. En general en los sectores radicalizados y en los revolucionarios se sentía desprecio por la democracia a la que se consideraba formal.

El retorno de Perón fue una épica nacida en la resistencia y concretada en los setenta. Las organizaciones armadas perdieron su justificación a partir del 11 de marzo de 1973.

¿Encontrás alguna semejanza con la actualidad para hacer una comparación tan liviana?

El terrorismo de estado con sus horrores ha sepultado bajo una lápida la posibilidad de discutir los grandes errores cometidos por las organizaciones armadas.

Ese es un debate pendiente que vos querés cancelar simplemente por una cuestión de hartazgo.

Decís ahora:

“pero finalmente cuando los 70 llegan al poder”.

Te olvidás de lo que escribiste hace poco tiempo:

“En esos años Kirchner militó en agrupaciones vinculadas a la Juventud Peronista pero —contra el mito que se sostiene hoy— nunca formó parte de la Tendencia Revolucionaria (agrupación de superficie del movimiento guerrillero) ni de Montoneros” (Página 119 de tu libro Hora 25, impreso en octubre del 2008).

Impacta esa mezcla de superficialidad, enojo y desenfreno verbal.

Etiquetás a 6-7-8 como “un grupo de tareas”.

Calificar un programa de televisión como un grupo de tareas además de ser una banalización lamentable, está en la misma línea de Elisa Carrió que consideró que el kirchnerismo es el nazismo sin campos de concentración.

Respondés a críticas conceptuales con adjetivaciones descalificatorias como “rata”, mientras tu originalidad se ha reducido a llevar un cerdo al estudio y tus análisis naufragan en la superficie de las cosas.

Considerás dos veces como excelente un artículo que “casualmente” publican el mismo día (miércoles 6-10-2010) La Nacíón y Clarín titulado “Maradona como metáfora argentina”, recogido de El País de España, cuya autoría es de John Carlín y Carlos Pierini.

Pensar que esa retahíla de lugares comunes del pensamiento colonizador y de sus seguidores colonizados encuentra el origen de la decadencia en los “gobiernos populistas, corruptos e incompetentes” y en la añoranza de la Argentina “granero del mundo”.

No es casual tampoco que el editorial de La Nación del 10 de octubre dice con respecto a la mencionada nota:

“la repercusión general se explica por haber dado en el centro de las razones coaligadas en la disparatada caída que la Argentina viene sufriendo en relación con el concierto mundial de naciones”

En Argentinos tomo II, en la bibliografía que mencionás como consultada figuran tres libros de Arturo Jauretche. Parece que no los leíste o si lo hiciste no lo entendiste.

Tus posiciones actuales le inspirarían un nuevo capítulo de su Manual de Zonceras.

El “izquierdista, divulgador histórico” coincidiendo con el diario cuyo fundador escribió la falsificada historia oficial, en dos de sus caballitos de batalla: la añoranza de la Argentina pastoril del primer centenario y el populismo como causante de la decadencia argentina.



El lanatismo, enfermedad infantil del periodismo

Salgo de la carta por algunas líneas. Un pequeño paréntesis. El periodismo de los setenta fue militante. No escondía cuál era su posición ideológica. No está mal esa posición siempre que surja claramente desde qué lugar y pertenencia se hace periodismo.

Durante la dictadura establishment- militar el periodismo más valiente y meritorio como el de Buenos Aires Herald, que denunció las desapariciones, nunca entendió que los horrores eran necesarios a la política económica que apoyaba. Nunca comprendió que no fue Videla el que puso a Martínez de Hoz sino que fue Martínez de Hoz (lo que él representaba) el que eligió a Videla.

En los noventa, la escuela lanatiana, fue la existencia de un periodismo por encima de todo. El periodista estrella como fiscal. En medio de instituciones que se desmoronaban, el periodismo lanatiano se elevaba como un faro ético. Era periodismo a secas. Por encima de las ideologías, los periodistas eran más importantes que los protagonistas de la historia.

Era el que la contaba, o como se decía persistentemente los que escribían la primera versión de la historia. La tergiversación de roles llegó al punto que en esta ubicación del periodismo lanatiano, el relato del gol de Maradona realizado por Víctor Hugo Morales era más importante que Maradona y su gol.

Se hizo de la corrupción el centro del análisis, mientras lo principal que ocurría, la venta del país pasaba a un segundo plano. Si Robert Cox sólo apreciaba las desapariciones sin comprender su vinculación con la política económica, Lanata veía la corrupción como centro de su análisis.

Incluso en el programa de Mariano Grondona en un debate con Jorge Asis, cuando éste afirma que la oposición al gobierno es el periodismo, el director de Página 12 contestó:

“Yo creo que la principal oposición que tiene el gobierno son sus políticos corruptos”.

Un integrante de la escudería Lanata, el escritor Martín Caparrós declaró en La Nación del 10-02-2010:

“Cuando periodistas muy bien intencionados iluminaban la corrupción menemista, Menem estaba cambiando la estructura socioeconómica de la Argentina como nadie lo había hecho. Mientras se consolidaba un modelo de exclusión que todavía estamos sufriendo, el periodismo estaba atento a la leche adulterada o al frigorífico. Ahora pasa lo mismo. Volvemos a la facilidad “¡ah, son corruptos, roban!”. Yo le llamo a eso honestismo”

Se recurrió a un lenguaje moralista que como bien señala el ensayista Juan José Becerra “es la hamaca paraguaya del pensamiento político”.

Está muy bien denunciar la corrupción siempre que se la contextualice porque como decía Carlos Marx citado por José Pablo Feinmann en “La filosofía y el barro de la historia:” El capital viene al mundo chorreando sangre y lodo” (Capítulo XXIV del 1º tomo de El Capital).

Si no se procede así, resulta tan ingenuo como descubrir que las chicas que trabajan en un prostíbulo no son vírgenes y salir a gritarlo a los cuatro vientos.

El periodismo político por encima de la política misma es tan ilusorio como los gurúes económicos que engañaban con una economía aséptica desprendida de la política.

El kirchnerismo bajó del pedestal al periodismo y lo puso en tela de juicio. A veces con desmesuras y arbitrariedades.

Pero quedó bajo una mirada crítica, como los políticos, los gurúes económicos, el FMI, la justicia, la policía, los empresarios, el sindicalismo.

En ese contexto Jorge Lanata está según la Revista Noticias “furioso, exultante, exaltado.”

Es posible que todo sea una gigante equivocación. Lanata nunca superó una caracterización de “progre” y lo que ello conlleva como incomprensión de la realidad cuando no se presenta fácil de aprehender como sucedió durante el menemismo.

Es un liberal de izquierda al estilo norteamericano que en una etapa de la historia nacional derramó ingenio y audacia. No es un analista político.

Por eso cuando la realidad se complejiza, Lanata muestra sus limitaciones y superficialidad. Y como Elisa Carrió su mirada sólo pasa por la mirilla de la corrupción que además debe tener a él como denunciante.

Una visión tan reducida fue sintetizada hace unos años en programa radial EL TREN, por el periodista y escritor venezolano Modesto Emilio Guerrero quién afirmó, transformando el título de un libro famoso de Lenín:

“El lanatismo es la enfermedad infantil del periodismo”.



Posdata a la carta abierta a Jorge Lanata

Éstas son algunas de las cosas que te quería decir Jorge. Tal vez estés en condiciones de emprender la vuelta y que aceptes que un primer actor desconcertado puede pasar a ser un buen artista de reparto. Para ello seguramente tengas que desaprender algunas cosas.

En la disyuntiva sarmientina de civilización y barbarie, es conveniente observar la realidad desde el campo que los civilizadores llaman barbarie. Desde ahí se puede intentar comprender los movimientos populares en América Latina.

Es bueno llevar en la mochila a Arturo Jauretche, a algunos autores del pensamiento nacional como Rodolfo Puiggrós, Jorge Abelardo Ramos, Jorge Spilimbergo entre otros, y cuando uno tiene dudas dónde posicionarse ante una realidad compleja que mezcla el oro y el barro, usar una brújula a prueba de errores: ver dónde está el grueso del poder económico y los medios hegemónicos y ubicarse enfrente. Salvo que efectivamente quieras estar bajo la protección del PODER.

En ese caso deberías asumir esa posición, sin pudores, y no descalificar groseramente a todo aquél que te critique, como si fueras un intocable.

Si seguís tan enojado, denostando con argumentos simplistas hasta a los estudiantes secundarios que toman colegios y deciden enamorarse nuevamente de la política, cuando seas más grande es posible que llegues a ser un Pepe Eliaschev II. Y si el éxito te sonríe como cuando eras progre, tal vez alcances a Joaquín Morales Solá.

sábado, 28 de agosto de 2010

Clorín: Cé Finí


(Click en la imagen para ampliar - Nota original aquí)
Extractos del DsD:

"Ventas 2010: impacta la caída de Clarín y el crecimiento de La Nación los domingos. Así están vendiendo los diarios en la primera mitad del año. Aún faltan seis meses y pueden recuperarse, pero la tendencia indica una caída irreversible. El diario de la viuda de Noble sufrió una pérdida de 32.000 ejemplares."

"En la primera mitad de 2010, los diarios Clarín y La Nación, y el periódico Perfil, vendieron menos ejemplares que en el mismo período del año pasado."

Bueno, uno podría pensar que es lógico, ya que cada vez hay más gente que se pasa del diario de papel a la versión electrónica.

No exactamente. Para el mismo período, agrega DsD: "Por el contrario, Diario Popular –un verdadero fenómeno en circulación- logró aumentar su posición en el mercado de un año a otro. Se confirma así una nueva caída semestral de Clarín y La Nación, que vienen a la baja desde el 2006. Mientras que Diario Popular consigue, una vez más, incrementar su circulación interanual, lo que ocurre desde 2007. Para Perfil es su tercer semestre consecutivo con caída de circulación, si se toma en cuenta su edición más vendida, la dominical."

Conclusión: Ser Anti-K garpa cada vez menos. Al punto tal que agrega DsD: "Una preocupación en el Grupo: El tema de la caída en las ventas, es una de las preocupaciones que tiene el Grupo Clarín. Los editores están al tanto de esta pronunciada baja y según explican podría haber influido el enfrentamiento del holding con el Gobierno nacional. Señalan que la reacción del matutino ante las acciones oficiales habría sido “más emocional que profesional”. (...). Por ello es que a partir de julio de 2010, Clarín tomó dos decisiones (...)respecto de sus portadas: La más trascendente fue la de incorporar al título principal de portada otras temáticas ajenas a la coyuntura político-económica, (...) En segundo lugar, impusieron una “leve distensión” en la edición hacia el Gobierno nacional. Si bien en los títulos secundarios, en las secciones interiores y en las columnas de opinión, la confrontación permaneció, algunas tapas se “suavizaron” a partir de ese mes."

PD: Se acuerdan de cuando el pequeño y mediano monopolio denunciaba "Escraches", "Persecuciones a la -de pié, por favor- Prensa Independiente", "Listas Negras", sarasa, sarasa? Bueno, haz lo que yo digo, no lo que yo hago. ¿No es así, Alejandro Alfie?

Te lo dice un "Adicto" a la "Prensa Adicta". Es que el kirchnerismo es un viaje de ida...

Links gentilmente cedidos por "Tres Empanadas para Dos"

jueves, 24 de junio de 2010

Kafka y la Muñeca Viajera


Cuenta Paul Auster en su libro The Brooklin Follies una pequeña historia que ilustra la sustitución de la realidad por un relato de la misma.

Dice Auster que poco antes de morir, a principio de los años '20, Franz Kafka se encontraba en un parque de Berlín junto a su novia, Dora Diamant, cuando se cruzaron con una niña que lloraba desconsoladamente.

Kafka le pregunta a la niña porqué lloraba. “He perdido a mi muñeca”, le contesta la niña. Kafka inventa entonces una historia para consolarla, y le dice que la muñeca se ha ido de viaje. “¿Cómo lo sabes?”, le pregunta la niña. “Lo sé porque me ha escrito una carta”, dice Kafka.

Desconfiada, la niña le pregunta si tiene la carta de su muñeca consigo. “No. Lamentablemente la he dejado en casa, pero si quieres mañana te la traigo”.

Llegado a su casa, Kafka se pone a escribir con empeño la dichosa carta de la muñeca que al día siguiente le mostraría a la niña. Quiere sustituir la realidad por un relato tan persuasivo y verosímil como la misma. Cuenta en la carta entonces que estaba ansiosa por conocer el mundo, y que los lugares que estaba conociendo eran maravillosos. Le dice a la niña que la extraña mucho, y que en prueba de ello le escribiría una carta todos los días.

Durante tres semanas, día por día, Kafka se empeña en describirle a la niña la historia de la muñeca que ha surgido de su mente. A medida que transcurren las cartas, y sin dejar de recordarle cuánto la quiere y extraña, el retorno de la muñeca se va convirtiendo cada vez más en un imposible. Está en un país cada vez más lejano, y con el agregado de que ha conocido a un novio, con el que está por casarse.

En la carta final de la muñeca a la niña, le dice que durante un tiempo largo no podrá seguirle escribiendo, porque los preparativos para su casamiento le demandan mucho tiempo y se le tornará imposible. Pero que no se olvide cuánto la quiere y cuanto la extraña, y que la disculpe por no poder seguirle escribiendo.

Durante el tiempo en que transcurren las cartas de Kafka a la niña, logra sustituirle la angustia inicial de la muñeca perdida por esa tristeza linda que es la nostalgia, y hasta finalmente terminar aceptando complacida por la alegría de las aventuras en tierras lejanas que estaría viviendo su muñeca. Ante la pérdida que la realidad le ocasiona, le ha dado una bonita historia a cambio.

Dejo abierto entonces el debate entre lo que sucede, lo que nos cuentan que sucede, entre los hechos y los que se apropian de su relato. Y más importante aún, si somos capaces de armar un relato propio.

martes, 15 de junio de 2010

La Ley es Ley, Carajo, Mierda...!

Para la Puta de Arrabal, que lo mira por TN
El fallo completo de la Corte Suprema, aquí.
Gracias a Maby por el link

martes, 1 de junio de 2010

"Buzzi debería estar afuera del país por traidor"


Declaraciones de Roberto Scott, Ex-Intendente de Venado Tuerto



Buzzi debería estar afuera del país por traidor. Porque él, él, a la gente la engañó con la 125. Nunca, nunca, acuérdense de eso, yo me voy a morir, pero los jóvenes, se lo dejo firmado, nunca, nunca, ningún gobierno les va a dar a los pequeños y medianos productores, lo que le daba la 125, el proyecto reformado en la Cámara de Diputados. Nunca. Y Cobos le votó en contra.

Y sabe cuánto ha recaudado el Gobierno por lo que Cobos votó? Que es plata que tendría que estar en el campo, en los pequeños y medianos productores que son los que realmente merecen que se los ayude, porque son los que tienen las manos que demuestran que trabajaron toda su vida? 4 mil millones de dólares. Hoy, si se hubiera votado la 125 como salió de la Cámara de Diputados los medianos y pequeños productores tendrían 4 mil millones de dólares ellos, que los tendrían para hacer inversiones o como lo hubieran querido disponer. Cobos les votó en contra, y el periodismo los engañó de que era un voto a favor, y es un voto en contra, totalmente en contra.

No, sin ninguna duda que la gente se va ir dando cuenta. Si la gente escucha un poco lo que pasa en el resto del mundo y lo que pasa en la Argentina, va a decir, acá, salvo que la mano de Dios la tengamos todo el día encima nuestro, algo está pasando, algo se hizo bien, no todo se hizo mal como dice el periodismo de Clarín, sinó, no estaríamos como estamos.

Yo creo que sí, que se va a ir revirtiendo. Además, cuando se ve la cosecha, y se ve que se sembró, y se ve que no había créditos y que igual se sembró, y que en general y gracias a Dios el productor no está endeudado, bueno, la gente se va a ir dando cuenta, Y el productor pequeño y mediano se va a ir dando vuelta, y en algún momento va a ir a su contador, o a su acopiador, y le va a decir “che, porqué no me explicás la 125. Qué es ésto de que yo iba a pasar a ser monotributista, que en lugar del 35% la retención iba a ser el 24, que me iban, si estoy a mas de 400 kilómetros me bonificaban hasta 400 km de flete” alguna vez el productor va a querer saber, él o los hijos, a veces, que tienen más tiempo, y cuando se enteren, Buzzi sabés dónde va a estar, Buzzi en la Argentina seguro que no va a estar.

Mirá, Si Buzzi se acordara de Netri, Francisco Netri funda lo que él hoy gobierna, es increíble. Federación la funda un hombre que sabés lo que decía? Que fundaba Federación para oponerse a los terratenientes que usaban a los chacareros como esclavos, y que había que terminar expropiándoles los campos, quitándole los campos, y repartiéndoselo a la gente que trabajaban los campos. Si Netri se levantara de la tumba, tipo que lo mandaron a matar los terratenientes y tenía 42 años, si Netri se levantara, Buzzi no podría estar pero no en la Argentina, no podría estar en Sudamérica.

Gracias a Oscar Magnano por el link, y a Burgués Asustado por las correcciones. Producido por el Programa de TV "En la Tecla" de Venado Tuerto y difundido por Noticias Casilda. (Juás... relacionado de algún modo con ésto, acá está esto otro. Me recuerda al cantito del Napia: Gorila puto, vas a pagar, las retenciones del gobierno popular...!)

domingo, 30 de mayo de 2010

PER-DIE-RON

Cuando hace unos dos meses atrás participamos de la marcha a Tribunales para exigir la puesta en marcha de la Ley de Medios, nos concentramos y marchamos entre 50 y 60 mil personas. Entre 50 y 60 mil personas a favor de algo, no en contra de algo, que es más fácil de juntar. O sea, algo así como 3 o 4 Plazas de Mayo juntas a favor de lo que la prensa patronal denominó "La Ley de Medios K".

Aunque la primera regla del mogopolio es "Si se puede ignorar un hecho que te fastidie, ignóralo", tal cantidad de gente que contrariara sus intereses era imposible de ignorar sin dejar en el intento el último vestigio de credibilidad.

¿Qué hizo entonces? Desviar la mirada desde la cantidad de gente hacia cuatro carteles pedorros que "escrachaban a la Prensa Independiente". Si éso era un escrache, yo soy el primer cosmonauta ruso.

¿Cuál fue el resultado? ¿De qué se habló entonces? Del "escrache". De los 50-60 mil personas que contrariaban su interés, bien, gracias. Taparon el sol con un dedo.

Veamos qué tiene que ver lo que acabo de expresar, con la mayor movilización pública de la que se tenga registro en la historia argentina, en ocasión del festejo del Bicentenario.

Conviene previamente hacer una mini-crónica de los acontecimientos, porque sinó queda como que nada tiene que ver con nada y que las causas son las consecuencias y este tipo de seudoverdades y semimentiras en las que estamos envueltos:

A partir del jueves, el servicio meteorológico anunciaba lluvias a granel para sábado, domingo y lunes en Capital. Si yo estuviera en el interior con planes para venir a Capital para sumarme a los festejos, con ese pronóstico de rayos y centellas postergo los planes para otra oportunidad. Curiosamente o no tanto, llovieron sólo algunas horas del domingo por la tarde. El resto del tiempo, desde nublado a soleado. Curioso. Pero sigamos.

Desde el mismo viernes por la tarde, empezó a juntarse gente sobre la 9 de julio en cantidades poco previsibles. ¿Los consejos "desinteresados" de la prensa patronal? Caos de tránsito en el centro porteño (traducción: Mejor no vaya)

Ya el mismo sábado reventó de gente, y no pudieron seguir "desestimulando" la concurrencia. "La Gente" les estaba pasando por encima. Advirtieron ahí que la mayor movilización de la historia los enterraba hasta el cuadril si la seguían ninguneando y retaceando. ¿Qué hicieron entonces? Cubrirla a troche y moche como si ellos mismos fueran los que la hubieran promovido y fogoneado desde la primera hora. Bordearon el ridículo, pero al cementerio no entraron.

Sin embargo (y ahora viene lo más interesante), no podían admitir que sus campañas climatológico - inseguridástico - caostransísticas habían terminado en un estruendoso fracaso. Apelaron a la segunda regla del ninguneo, y su "lectura objetiva" de los hechos podría resumirse más o menos así:

"La dirigencia es una mierda. El pueblo (maravilloso, obvio) le dio una lección a sus dirigentes. Y nosotros no tenemos nada que ver."

Palabras más, palabras menos, éste es el mensaje que comenzaron a bajar LOS QUE PERDIERON. Porque, convengamos, es muy difícil establecer la paternidad del éxito. Pero es mucho más sencillo establecer quiénes perdieron.

Bueno, ¿Y quienes perdieron entonces? Y... los co-autores corales del desánimo, de bajar los brazos, del "todo es una mierda", de "la crispación", de "la inseguridá", del "caos de tránsito", etc. Los Castros, Morales Solás, Leucos, Grondonas, Majules y una larga lista de tiramerde profesionales. Los que ANTES de los festejos decían cosas como "Lejos de la pompa acosadora, mutantes y buscas patrullan con displicencia la “Ciudad Bicentenarizada”. El estruendo hiriente que envuelve al Centro suscita la respuesta despreciativa de un sarcasmo sordo." por ejemplo. Entre dos y seis millones de personas bailaron, saltaron, festejaron, sin "crispación", sin "inseguridá" sin "caos de tránsito", sin nada de lo que nos quisieron vender durante años. Ellos perdieron.

Reitero por si no se entendió: ELLOS PERDIERON. Y no se hacen cargo.

¿Y "Ellos", los que perdieron... quiénes son? Los voceros de la prensa patronal.

Como en el caso de la Marcha a Tribunales a favor de la Ley de Medios, no se hacen cargo de que PERDIERON. Como en esa marcha, buscan el chivo expiatorio AFUERA de ellos mismos: "El pueblo les dio una lección a sus dirigentes", dicen, como si ellos fueran prístinos agentes celestiales absolutamente desinteresados en el devenir de los acontecimientos. Traducción: Yo no fui. ¿A mí qué me miran? Miren a la dirigencia corrupta, sarasa, sarasa, sarasa...

Che, muchachos, PER-DIE-RON, tomen nota. Ustedes. Sí, ustedes, los del desánimo, los de la pálida cotidiana, los de la gota de bilis diaria. La realidad guionada a coro les explotó en la cara. Entre dos y seis millones de argentinos se lo hicieron saber y se lo refregaron en la cara (recomiendo leer los comentarios de los ¿ex? lectores eliaschevianos aquí). Perdieron. Y por ese solo hecho, los demás argentinos ganamos. Por ese solo hecho.

Ya era hora.

miércoles, 31 de marzo de 2010

Detrás de la corrupción

Pablo Bonaparte en P/12

Las charlas de café nos revelan conocimientos que tomamos por ciertos aunque disten de todo rigor. Una de estas charlas comenzó cuando el Dani le espetó al Rafa “Pero, che... parece que si no es San Martín en su caballo blanco, no seguís a nadie”. “Ojo al palo” contestó sereno el Rafa, “ni yo ni ninguno de esta mesa lo hubiera seguido si supieran lo que sé”. Todos le dirigimos una mirada de sorna pero su postura y sonrisa suficiente nos indicaron que podíamos estar ante la presencia de una de esas revelaciones que nos marcan en la vida, como que los Reyes no existen o los papás tienen sexo.

“Es así”, reafirmó el Rafa. “Tuve acceso a un documento de la época... la carta de un soldado, José Félix Gallardo, que publicó un diario de Buenos Aires, que nos devela la verdad de las intenciones sanmartinianas”

Ahí volvió a aparecer un silencio interminable, que generó el propio Rafa, para comprobar cuán enganchados estábamos. “La carta es larguísima y cuenta que el tipo se había enrolado en los granaderos porque le gustaban los caballos, pero parece que nunca terminó de tragarse a San Martín por el acento gallego que traía. Imaginate lo que debe haber sido. Poner tu vida a las órdenes de uno que había servido al enemigo y con honores. Pero bue... parece que se la bancó y hasta había empezado a creerle cuando pelearon en San Lorenzo. Pero lo que terminó finalmente por convencerlo de la traición fue que en vez de dar batalla en el Norte, como todos, se rajó para el Sur... y se la pasó haciendo caja diciendo que era para hacer un ejército de liberación... escuchen ésta, ¡jerarquizó a españoles que habían luchado contra ellos en San Lorenzo y a los chilenos!

Pero esto no es todo. El tipo se enteró de una serie de negociados tremendos con frazadas, víveres y qué sé yo cuántas cosas más, todos los días tenían a una madre que se quejaba por los soldados que violaban a sus hijas. Imaginate la sensación de inseguridad que debía tener esa gente... porque el ejército trucho de San Martín estaba lleno de negros y gente pobre sin ninguna cultura. El aguatero era un vago bárbaro. Sacaba el agua de cualquier lado para no moverse hasta los manantiales y por eso a éste le agarró una colitis que ni te cuento.

Un día parece que le tocó ser edecán y acompañar a San Martín a una fiesta de la gente de sociedad. Ahí se dio cuenta del verdadero propósito del general. Sólo quería guita, era un vendido, un traidor. El tipo con el cuento del cruce de los Andes se estaba forrando y permitiendo que las fuerzas españolas se fortalecieran en el Norte. Se ve que uno de la fiesta vio la cara de indignación que el soldado tenía y se acercó a hablarle. Ahí fue que le sugirió que no se callara, que él le pagaba el viaje a Buenos Aires o mandaba una carta para que todo el mundo se enterara de quién era en verdad San Martín. Decí que en esa época no había los medios de comunicación que hay ahora.” “¡Pero, che! –protestamos todos–, San Martín cruzó los Andes y liberó a medio continente.” “Bueno... pero era corrupto.”

Una de las facetas de la comunicación de masas moderna es reducir los procesos histórico-sociales a decisiones personales. Por otro lado, la naturalización que los medios realizan de la política como el ámbito de la mezquindad y el latrocinio hace imposible cualquier discurso que incorpore en ellos proyectos colectivos que no sean asociaciones ilícitas.

Dentro de este marco, algunos se constituyen en paladines del honor que los medios construyen y destituyen todo el tiempo en una lucha infinita por “cazar” o “desenmascarar” a corruptos que no se relacionen, claro está, con sus anunciantes o ellos mismos. Tanta saña en la denuncia denota un interés específico: impedir la discusión de un proyecto de futuro. Con el tiempo fui descubriendo en este caso que la denuncia no tiene que ver con la falsedad o la verdad de las acusaciones, sino con la inmovilización que provoca, y cuando ya no podemos movernos y nuestra prisión resulta insoportable, pateamos el tablero.

Detrás de la corrupción hay una madre, que denuncia a su hija con vehemencia, para que ésta pueda crecer fuerte y sana. Porque lo único que puede controlar a madre e hija es un pueblo que se incorpora a la historia.

Si a pesar de sus temores ese granadero cruzó los Andes, pudo constatarlo. Y si fue de los pocos que volvieron a pie de Ayacucho, hubiera descubierto que habían disuelto su Regimiento y desconocido su lucha por un decreto firmado con la misma tinta con que publicaron su carta.

jueves, 25 de marzo de 2010

Tenga Su Verdad en Comodísimas Cuotas


Desde hace varios años vengo sosteniendo que el “Cuco” Bin Laden hace rato que está en el cielo con sus 20 vírgenes, no obstante lo cual, cada dos por tres aparecen grabaciones del difunto pronosticando las Siete Plagas de Egipto, y mechando datos de actualidad a efectos de darle visos de que aún se encuentra entre nosotros. Muchos de estos mensajes, “Certificados por la CIA”, claro.

Mantenerlo “vivo”, aunque más no sea en el imaginario popular, es un negocio pocas veces visto para el complejo militar industrial yanqui. Únicamente teniendo El Terror vivito y coleando pueden justificarse los gastos trillonarios en armamentos de todo el mundo. Si lo matan ¿Cómo hacen para seguir currando? Si ya lo hicieron ¿Cómo darlo a conocer sin que arda Troya?

En esta tarea ya casi de rutina se encontraban hoy Al Jazeera y su altoparlante occidental y cristiano el NYTimes, cuando al Fiscal General de los States, Eric Holder, se le ocurrió confesar que los Reyes Magos son, en realidad, los padres.

No dijo, claro, que de Bin Laden no se conserva ni el recuerdo. Dijo, en cambio, “que la cuestión de qué tipo de juicio afrontaría Osama Bin Laden no es relevante, ya que no será capturado vivo. "Seamos realistas", dijo un exasperado Holder. "La realidad es que cuando llegue el momento de leerle sus derechos se los leeremos a un cadáver. (...) [Bin Laden] Nunca comparecerá ante un juzgado estadounidense".”

Bueno, estemos atentos, porque en cualquier momento nos avisan que la tierra es redonda y nos agarran desprevenidos.